Quienes niegan o relativizan los crímenes del Holocausto tratan de perpetuar las causas del genocidio y revivir la violencia. La educación sigue siendo el último bastión que nos protege de esta amenaza y es en este ámbito donde la misión de la UNESCO alcanza su máximo significado
Irina Bokova, Directora General de la UNESCO
Hoy se celebra el Día Internacional de las Víctimas del Holocausto. Cada 27 de enero, la comunidad internacional, en un acto de remordimiento por los crímenes acontecidos en toda Europa por el Nazismo, se conmemora esta fecha.
El 27 de enero de 1945, cuando se acercaba el final de la Segunda Guerra Mundial, las tropas soviéticas liberaron el campo de exterminio nazi en Auschwitz-Birkenau en Polonia, excarcelando a los presos.
Aquella fecha ahora representa el Día Internacional de Conmemoración en memoria de las víctimas del Holocausto en el que unos seis millones de judíos y millones de otras personas murieron en manos del régimen nazi.
El objetivo de la fecha es recordar a las víctimas del Holocausto. En este sentido, la UNESCO hará énfasis este año en la labor educativa con la pretensión de recordar los hechos ocurridos, en el denominado Holocausto.
El Holocausto fue la persecución y el asesinato sistemático, burocráticamente organizado y auspiciado por el Estado de seis millones de judíos por parte del régimen nazi y sus colaboradores.
“Holocausto” es una palabra de origen griego que significa “sacrificio por fuego”. Los nazis, que llegaron al poder en Alemania en enero de 1933, creían que los alemanes eran una “raza superior” y que los judíos, considerados “inferiores”, eran una amenaza extranjera para la llamada comunidad racial alemana.

Dentro de las estrategias que implementará la UNESCO, se ubican las visitas a museos con muestras sobre este histórico tema, la idea es que estos centros públicos expongan paneles visuales considerando aspectos vinculados con tal acontecimiento.
Este año, el tema de las conmemoraciones es “Educar para un futuro mejor: el papel de los museos y sitios históricos en la educación sobre el Holocausto” ha señalado la UNESCO.
La comunidad educativa mundial debe promover una labor intensa a favor de la paz y de la prevención de estos actos de genocidio en el futuro.
Que nunca más se imponga el odio, el racismo y la xenofobia por encima de la tolerancia y el respeto a la diversidad humana.
Redacción CPEM / Con información de la UNESCO; ushmm