El fenómeno astronómico que captó la atención de millones de persones alrededor del mundo parece no haber tenido la misma emoción en Cuba. Y es que la mayoría de su gente pasó por alto el evento, además de que el régimen no hizo ningún tipo de convocatoria para presenciar el Eclipse.
Las calles de La Habana mantuvieron su habitual ritmo de verano, con turistas cámara en mano y los residentes en sus quehaceres rutinarios.
En uno que otro punto de la ciudad podían verse pequeños grupos de personas intentando tomar fotos con sus cámaras o teléfonos móviles, mientras otros hacían caso omiso de las advertencias oficiales y miraban al cielo sin protección o utilizando gafas de sol corrientes a modo de filtro, lo cual podría redundar en daños permanentes a sus ojos.
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En el Morro habanero, un grupo de jóvenes de la Escuela de Fotografía Creativa de La Habana, jugaba con sus cámaras e intentaba tomar algunas imágenes del eclipse, que se vio parcialmente en todo el territorio con un nivel de ocultamiento del 72.3 por ciento.
El portal web endi.com logró entrevistar al profresor de fotografía Pablo Larralde, quien llevó a su clase para presenciar este momento “unico y bueno para la experimentación”.
“Vinimos a tratar de captar algunas imágenes para la clase de fotografía, porque este es un momento único y bueno para la experimentación”
Junto a ellos estaba el joven estudiante de la Universidad de las Ciencias Informáticas de Cuba, Marcos H. Pelegrino, quien inventó un curioso artefacto para ver el eclipse y evitar daño en sus ojos.
“Esto lo vi en la serie Los Simpsons. Ellos hicieron algo como esto para ver un eclipse y yo me puse y en 15 minutos lo armé con cartón, un rollo de papel vacío y tape negro de electricidad. Usé el mismo principio de una cámara oscura y se ve bastante bien”, afirmó el joven de 20 años.
El epicentro de la poca actividad en las calles cubanas estuvo en el Planetario que opera la Oficina del Historiador de la Ciudad en La Habana Vieja. Allí se montaron algunos telescopios y se repartieron algunas gafas especiales para eclipse, por lo que los curiosos transeúntes -turistas o cubanos- se fueron juntando para mirar al cielo
“Como siempre, el Planetario ha tenido esta iniciativa de facilitar los pocos medios que tenemos entre telescopios y gafas especiales, sobre todo para que los niños puedan apreciar este fenómeno, y que puedan entenderlo completamente. Siempre que sucede un fenómeno astronómico importante propiciamos las observaciones con nuestros telescopios, y este es sin duda, uno de los eventos que lo ameritan, como cuando suceden las oposiciones de Júpiter y Saturno, que son los momentos que los planetas gigantes se acercan más a la tierra, y se hacen visible sus anillos o sus satélites más brillantes”, dijo Francisco González, especialista principal del Planetario de La Habana.
Redacción Cubanos por el Mundo / Con información de El Nuevo Día