Los habitantes de Guaro, un pequeño pueblo del municipio Mayarí, en la provincia de Holguín, denuncian la falta de acción de las autoridades del régimen castrista para eliminar un área infestada de cañabrava, una planta que sirve de escondite para los delincuentes que atacan a los pobladores.
La situación fue expuesta en redes sociales por el periodista Alberto Arego, luego de conversar con un cubano de esa región que prefirió mantener su identidad en reserva.
El denunciante hizo saber que el área está ubicada en el camino que conecta a Guaro con otros barrios como Jicotea, Kilo 27, Kilo 26 y Junta Batey, y “por ahí tienen que pasar por obligación el pueblo de Guaro y todos los barrios aledaños”, según sus propias palabras.
“Aquí perdura una vegetación de una planta llamada cañabrava, o sea, es un cayo de esta planta que por su altura y la cantidad de plantas de este tipo, se presta para muchas maldades”.
Este cubano de Holguín aseguró que en ese lugar se han cometido todo tipo de crímenes, desde violaciones hasta robos con violencia, algo que claramente no interesa a los cuerpos de (in)seguridad de la localidad.
“Ahí se han violado mujeres, le han dado pedrada a personas para robarle y quitarle motorinas. A cada rato corren mujeres, a cada rato les pegan candela y tienen que estar los bomberos gastando tiempo y recursos para apagar la candela y las autoridades gubernamentales no se proyectan por eliminar este peligro inminente para los pobladores de este lugar”, aseveró.
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Por otro lado, afirmó que la mayoría de los actos delictivos ocurren en horas de la noche debido a la oscuridad que impera en la zona.
Mientras esto ocurre, tanto en Holguín como en el resto de la isla, la policía sigue empeñada en perseguir a quienes no cometen ningún delito, en lugar de hacer frente a aquellos que mantienen en zozobra a todos los cubanos.
Redacción de Cubanos por el Mundo