El dictador cubano Miguel Díaz-Canel, presentó ante la Asamblea Nacional del Poder Popular (ANPP) una propuesta para “liberar” del cargo a Rubén Remigio Ferro como presidente del Tribunal Supremo Popular (TSP), puesto que ha ocupado durante más de 27 años.
La iniciativa fue anunciada durante una jornada legislativa marcada por cambios y renuncias en altos niveles del régimen castrista.
La propuesta de relevo en la máxima instancia judicial del país se dio a conocer en el mismo contexto en el que la ANPP informó sobre las renuncias de varios altos funcionarios del Consejo de Estado, entre ellos Homero Acosta Álvarez, quien dejó su condición de diputado y de miembro de dicho órgano, así como otros cuadros vinculados a estructuras políticas y sindicales del país, como Ricardo Rodríguez González, exvicepresidente de la Federación Estudiantil Universitaria y Ulises Guiarte de Nacimiento, exsecretario de la Central de Trabajadores.
Vale mencionar que, Rubén Remigio Ferro ha sido una figura central del sistema judicial cubano durante casi tres décadas como presidente del TSP.
A lo largo de su gestión, sostuvo públicamente el carácter político del poder judicial en Cuba, manteniendo la línea emanada por el Partido Comunista de Cuba, aplicando la “justicia” en favor únicamente de los intereses del castrismo.
Como parte de las propuestas presentadas, Díaz-Canel planteó que el actual ministro de Justicia, Óscar Manuel Silvera Martínez, asuma la presidencia del Tribunal Supremo Popular, mientras que Rosabel Gamón Verde sería designada como nueva ministra de Justicia. Ambas nominaciones deberán ser ratificadas por votación de la Asamblea Nacional.
Pese al alcance institucional de estas decisiones, la dictadura a través de sus medios oficiales evitó precisar los motivos concretos detrás de las salidas y relevos.
En los casos de Acosta, Guilarte y Rodríguez González, el órgano estatal se limitó a informar que presentaron sus renuncias y que estas fueron aceptadas, sin ofrecer detalles sobre eventuales discrepancias, nuevas responsabilidades o evaluaciones de desempeño.
Cabe recordar que Ulises Guilarte de Nacimiento ya había sido separado en julio de su cargo como secretario general de la Central de Trabajadores de Cuba, sin que entonces tampoco se explicaran públicamente las razones.
En cuanto al ámbito judicial, el relevo fue descrito oficialmente como un simple “movimiento de cuadros”, presentado como un procedimiento administrativo más.
Redacción Cubanos por el Mundo