El influencer cubanoamericano Alex Otaola volvió a encender las alarmas tras divulgar el testimonio de un denunciante desde Santiago de Cuba que asegura que oficiales de la Seguridad del Estado estarían ordenando desviar la ayuda humanitaria enviada desde Estados Unidos hacia miembros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) y del Ministerio del Interior (MININT).
Según la denuncia, los recursos que deberían llegar a familias vulnerables afectadas por el huracán terminan beneficiando a estructuras represivas del régimen. Para Otaola, esta acusación no sorprende, sino que confirma un patrón que —afirma— se ha repetido durante años, y es que la ayuda no es el problema; “el problema es quién la controla”.
En ese sentido, el presidente de la Fundación Cubana Anticomunista aprovechó el caso para enviar un nuevo mensaje público al jefe de misión de la Embajada de Estados Unidos en La Habana, Mike Hammer, insistiendo en la necesidad de reforzar los mecanismos de supervisión y control sobre los recursos que ingresan a la isla.
A juicio del activista, sin fiscalización estricta, la ayuda internacional corre el riesgo de fortalecer al mismo aparato que mantiene sometida a la población.
“Quiero transmitir lo que está pasando en el aeropuerto de Santiago de Cuba en estos momentos, entró un contenedor con ayuda humanitaria, no podría precisar si fue a la iglesia católica (…) La cuestión es que los oficiales de la Seguridad del Estado están en el puerto de Santiago de Cuba desviando esa ayuda, recogieron a todos los trabajadores del puerto y pusieron militares a recibir ayuda y a desviarla para la FAR y el MININT”, indicó el denunciante.
Otaola recordó que ya ha denunciado en múltiples ocasiones que estas ayudas no llegan al pueblo cubano, ni siquiera cuando son gestionadas a través de estructuras religiosas. Según ha advertido, muchas de estas organizaciones están infiltradas por el Departamento de Asuntos Religiosos del Partido Comunista de Cuba, lo que permite al régimen monitorear y redirigir los recursos según sus intereses políticos.
El influencer subrayó que cada caja, cada paquete y cada donación que no es debidamente auditada puede terminar consolidando el poder de las fuerzas represivas en lugar de aliviar el sufrimiento ciudadano.
Por último, el llamado del influencer fue claro, se debe tener mayor fiscalización, mayor transparencia y mecanismos que impidan que la ayuda enviada desde el exterior se convierta en un instrumento más de control interno para los comunistas.
Cabe recordar que, desde el primer momento en que Estados Unidos anunció el envío de ayuda humanitaria a Cuba, Otaola criticó esta acción, al considerar que dentro de la isla la Iglesia Católica no tiene la capacidad logística para distribuir la ayuda sin que la dictadura intervenga. Ante esto, el influencer cubanoamericano propuso que las entregas se hicieran a través de los militares de la Base Naval de Guantánamo.
Redacción Cubanos por el Mundo










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