El preso político Roilán Álvarez Rensoler agoniza tras sostener una huelga de hambre por 40 jornadas consecutivas, una medida de resistencia extrema frente al secuestro que ejecutan los esbirros de la dictadura en la provincia de Holguín.
La organización del Observatorio Cubano de Derechos Humanos difundió la alerta sobre el riesgo inminente de muerte que acecha al opositor, responsabilizando directamente a la tiranía por cualquier desenlace fatal derivado del hostigamiento.
Este cuadro de inanición acelerada comenzó el 30 de enero con la detención arbitraria del ciudadano, quien desde ese momento rechazó ingerir alimentos como protesta ante la injusticia de su cautiverio en manos de los sicarios castristas que lo mantienen hospitalizado en condiciones críticas.
“Hoy se cumplen 40 días desde que Roilán Álvarez Rensoler inició una huelga de hambre en protesta por su detención (…) Alertamos nuevamente sobre el grave riesgo que corre su vida cada minuto que pasa”, señaló el OCDH.
Por otro lado, a través de un material audiovisual publicado por el Instituto Cubano por la Libertad de Expresión y Prensa, la ciudadana Arianna Álvarez Rensoler denunció la fragilidad física de su hermano, exigiendo desesperadamente auxilio para evitar que el régimen cubano cobre otra vida de un preso político.
“Necesito ayuda. Mi hermano está perdiendo la vida en una huelga de hambre”, exclamó Arianna Álvarez.
Según los reportes que recibió la familia por parte de una doctora de la tiranía, el huelguista mantiene una postura firme de resistencia al negarse a la toma de sus constantes vitales, por lo cual los galenos requieren permisos especiales para aplicar sueros o realizar exámenes de sangre.
La vulnerabilidad extrema de este preso político evidencia la miseria y la crueldad que impera en las mazmorras de la isla, donde la integridad de los disidentes es pisoteada por las autoridades de la dictadura que ignoran los llamados de auxilio.
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Por consiguiente, la comunidad internacional observa con alarma cómo se agotan las posibilidades de supervivencia para el afectado, mientras los verdugos de la isla se niegan a otorgar la libertad inmediata a pesar del deterioro físico irreversible que presenta la víctima.
Redacción de Cubanos por el Mundo