Cuba sin Fidel Castro… ¿Y ahora?

Cubanos celebran en Miami la muerte de Fidel Castro

Ha muerto Fidel Castro. Muchas cosas vinieron a mi mente cuando se confirmó la noticia. En primer lugar, cuánto sufrimiento sin justificación han vivido nuestros hermanos cubanos por el proyecto mesiánico y el fracaso de un hombre. Si bien hay margen para recordar y reivindicar las causas que justificaron el ascenso de Castro al poder, … Read more

Comenzó la inscripción para la Lotería de Visas de Estados Unidos 2018

Comenzó la inscripción para la Lotería de Visas de Estados Unidos 2018

La nueva edición de la Lotería de Visas de Estados Unidos ya fue anunciada por el Departamento de Estado de los Estados Unidos de América, ente oficial administrador del programa de inmigración que anualmente rifa 50 mil visas de residencia permanente o Green Cards. Este será el sorteo correspondiente al año fiscal 2018 (DV-2018) y … Read more

El resultado del Plebiscito también es una derrota para Raúl Castro y su dictadura

no plebisito colombia

El coordinador político de Voluntad Popular, Carlos Vecchio, se expresó en relación al resultado del plebiscito de Colombia en el cual el “no” resultó ganador la tarde de este domingo. “Colombia quiere paz pero con justicia. Reflexión para toda la región. Siendo un tema tan crucial para los colombianos, llama la atención que sólo participó … Read more

Nicolás, el presidente de las dificultades

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El presidente Nicolás Maduro enfrenta graves problemas para sacar a Venezuela del aprieto socioeconómico. / Foto: Archivo
El presidente Nicolás Maduro enfrenta graves problemas para sacar a Venezuela del aprieto socioeconómico. / Foto: Archivo

BRIAN FINCHELTUB

elnacional.com.- En su etapa terminal, las élites corruptas reaccionan de la misma manera: se rodean de aduladores, se aíslan de la realidad y construyen un mundo virtual apoyado en la mentira y la fantasía. Pero en su retirada, es este liderazgo decadente la principal víctima de su propio sistema perverso. Desconectado del pueblo que una vez lo eligió, el líder en desgracia sufre de constantes delirios de megalomanía, se muestra más fuerte cuando en realidad goza de una debilidad gigantesca, amenaza y se atrinchera frente a un descontento cada vez mayor.

En el caso de los liderazgos carismáticos siempre se resisten a creer ya no cuentan con el amor de las masas. Aunque ustedes no lo crean, la vanidad es otra de las enfermedades más comunes del poder, por eso necesitan siempre que el espejo les hable. No hay mejor espejo que una corte de adulares que siempre dirá lo que el jefazo quiera oír. ¡Pobre de aquel que se le ocurra decir algo diferente!

Este tipo de hombres también se creen imprescindibles, no preparan el camino para su sucesión porque sostienen que después de ellos viene “el diluvio”. A nosotros nos tocó no el diluvio, sino literalmente ¡La catástrofe! Un hombre que heredó el poder pero que nunca fue líder, que quiso ser popular pero jamás gozó de la preferencia de nadie, que no entiende por qué le tocó ocupar la presidencia. Es tal la situación de inseguridad que cuando agradece por su investidura le habla a su predecesor fallecido y no al pueblo que supuestamente le votó.

Lo mejor para el propio Nicolás Maduro es que afronte el quiebre político que vive el país, que entienda que el chavismo dejó de ser una alternativa de cambio y facilite los mecanismos constitucionales para su salida del poder. Obviamente hay muchos intereses que se lo impiden, propios y ajenos, la impunidad el principal. Pero dentro de los escenarios disponibles para él, ser recordado como el presidente que permitió la transición a la era post chavista sería el menos traumático.

Cuando uno ve su  nivel de intransigencia lo que se imagina es que el poder detrás del poder lo quiere sacrificar. Llegó el momento que al menos se haga dueño de sus decisiones. Si usted Nicolás Maduro es quien manda en el CNE, aconséjeles a sus rectoras que no se atrevan obstaculizar lo que al todas luces es un huracán de cambio indetenible que amenaza con llevarse cualquier obstáculo por el medio.

La gente demostró esta semana que le apuesta a una solución pacífica, es cierto, pero dejó claro que no piensa dejarse embaucar por nadie y hará defender con contundencia su derecho a cambiar y vivir en paz. Y si en algo está claro este país es que esa paz no la representa usted.

Extrañamos el país que éramos

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Muchos han sido los cambios que se han generado en Venezuela, y no para bien precisamente. mucho venezolanos añoran la Venezuela antes de la llegada de la "Revolución del s.XXI"|EFE
Muchos han sido los cambios que se han generado en Venezuela, y no para bien precisamente. Muchos venezolanos añoran la Venezuela antes de la llegada de la “Revolución del s.XXI”|EFE

ALEXANDER CAMBERO 

elnacional.com.- Hemos dejado que el odio arruine nuestra cosecha de pueblo valeroso y democrático. Venezuela es hoy una república al borde del colapso total. Un dejo de nostalgia se apodera de nuestros pensamientos. Las travesuras de la mente nos hicieron viajar a los instantes cuando nuestra realidad era distinta. La patria no era un lecho de rosas, teníamos problemas y desigualdades sociales sin ninguna duda. Pero no padecíamos de esta sensación de incertidumbre que hoy nos caracteriza. Es como una pesada carga que causa escozor y vulnera nuestras fuerzas. Todo pende de un hilo que nos mueve como marionetas en un teatro callejero. El país es un río de conflictos que se multiplican, no tenemos la necesaria paz que nos haga vivir sin el sobresalto permanente. ¿Cuando surgió nuestra desdicha?

No hace mucho tiempo nuestra nación era la envidia del continente. Desde muchas regiones del planeta venían hombres emprendedores en la búsqueda de un mejor futuro en la llamada Tierra de Gracia. Hoy huyen despavoridos ante la cruel realidad de una crisis que arruina el bolsillo y dispara las alarmas de nuestro futuro. Los números son demoledores: el país con mayor inflación, criminalidad y desempleo del hemisferio. Paradójicamente, cuando obtuvo el mayor ingreso de su historia¿Cómo explicar semejante contrasentido?

https://youtu.be/9RN0NMFVc8Y

Creemos que imponer una ideología paleontológica fue degradándonos hasta llevarnos al foso. Fuimos moliendo nuestro futuro detrás de una ilusión redentora condenada al fracaso estrepitoso. Un régimen que se amparó en una doctrina catastrófica que solo pueda producir resultados nefastos para la vida del hombre, ya que basa su actuación en querer liquidar a quien se resiste a pensar como ellos. Es la venganza que rebana garganta con el filoso cuchillo de la impudicia. Durante dieciocho años se ha dado a la tarea de perseguir a millones de venezolanos que no quieren reeditar la experiencia cubana.

Ante tantas dificultades extrañamos el país que éramos. Podíamos salir a la calle teniendo la posibilidad de llegar con vida. Nada que ver con la cruel matanza semanal que nos hace una de las naciones más violentas del planeta.  Los órganos del Estado eran dirigidos por ilustres venezolanos. No eran un circo de anodinos incondicionales que se arrastraban como sanguijuelas, nada que ver con el pensamiento único. Disfrutábamos de medios de comunicación en los que se respetaba la libertad de expresión, todo el mundo podía fijar posición sin que nadie criminalizara sus opiniones; poseíamos una calidad informativa que nos convirtió en referencia para la región.

Espacios adonde el pueblo acudía sin el temor de terminar tras las rejas. En la actualidad son espacios para ensalzar al gobierno, unos magos para transformar en invisible la realidad, haciéndonos herederos de la isla de la fantasía. Un mundo idílico donde los problemas son el incienso de la paz perpetua. Contábamos con fuentes de trabajo para los nuevos profesionales, los mercados estaban atiborrados de productos de calidad. Los pobladores podían escoger la marca de sus preferencias, no existían las horrendas colas de hoy que nos asemejan a las revueltas de los hambrientos en Bangladesh. Una nación millonaria que no puede garantizar la alimentación idónea para su gente. Esqueletos en fila de anaqueles vacíos en donde brilla por su ausencia hasta un rollito de papel toilette. Una muestra lapidaria de la incapacidad del socialismo como generador de bienestar.

En el pasado teníamos una industria sólida con empleo para millones, hoy somos un cementerio de candados clausurando santamarías. Sin embargo, no perdemos la esperanza. En algún escondrijo de escalera rota debe estar aguardando la esperanza de volver a brillar, debemos encontrarnos para construir al nuevo país. Al fin y al cabo: somos hechura del mismo barro…

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