¿Quién es el joven opositor que protestó frente a las cámaras de ESPN?

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Yasser Rivero Boni|www.cubadentro.com
Yasser Rivero Boni|www.cubadentro.com

El video en el que aparece lanzando octavillas y gritando consignas contra el gobierno cubano le dio la vuelta al mundo, pero pocos usuarios de las redes conocen al protagonista

martinoticias.com.- El joven opositor Yasser Rivero Boni, aprovechó un descuido del equipo de producción de la cadena ESPN, que transmitía un segmento en vivo desde Cuba sobre la visita del presidente Obama, para exigir la libertad de los presos políticos y protestar contra el gobierno cubano.

El video, publicado minutos después en las redes sociales, le dio la vuelta al mundo en cuestión de pocas horas, pero pocos usuarios de las redes podían identificar al protagonista.

En una entrevista con En Caliente Prensa Libre para Martí Noticias, Rivero dio a conocer los detalles de su detención tras el incidente ante las cámaras de ESPN.

El activista dijo que las octavillas que lanzó al aire promueven el trabajo del Foro por los Derechos y Libertades, y que con ellas quiso dar a conocer a la prensa extranjera la realidad de Cuba, y la labor de los opositores.

Rivero explicó que en la protesta participaron seis activistas, y que tras su detención fueron arrestados y amenazados con encarcelamiento si volvían a participar en una manifestación politica no autorizada.

Hijo de la Dama de Blanco Yaquelín Boni, Rivero fue encarcelado por una causa dudosa en 2012 y mientras se encontraba en prisión fue víctima de una golpiza por parte de un carcelero del Combinado del Este de nombre Alcides Guillén, quien ya lo había golpeado en varias ocasiones .

Los golpes le provocaron una lesión en el ojo derecho por la que debió ser operado para retirarle el cristalino e implantarle una prótesis con un lente ocular. Durante la protesta ante las cámaras de ESPN Rivero llevaba lentes oscuros, por causa de la lesión.

En el momento de su arresto, Rivero se encontraba bajo licencia extrapenal.

¿Triunfó la diplomacia del béisbol en el Latinoamericano?

Barack y Michelle Obama conversan con el gobernante cubano, Raúl Castro, durante el juego de béisbol en el Latino|EFE

El objetivo de Cuba es que los peloteros cubanos no se vean obligados a desertar para conseguir un contrato con un equipo de las Mayores, porque cuando un jugador cubano abandona la isla para jugar en Grandes Ligas no sólo debilita la calidad de la Serie Nacional de Béisbol, sino que envía un mensaje negativo al mundo

¡Malas noticias! Raúl Castro no tiene Internet

Conferencia de prensa de Obama y Raúl Castro|martinoticias.com
Conferencia de prensa de Obama y Raúl Castro|martinoticias.com
Es patético decir que en Cuba no existen presos políticos –con una simple búsqueda en Google salen varias listas que ofrecen organizaciones serias pero, al parecer, el gobernante cubano tiene “problemas de conexión”

Jorge Ignacio Pérez

martinoticias.com.- Ya vimos en la tele el Air Force One del presidente norteamericano aterrizando en Buenos Aires. De un solo “pantallazo” comprendimos que la vida sigue y que la responsabilidad de Barack Obama va mucho más allá de lo que los cubanos, tan acostumbrados a mirarnos el ombligo, quisiéramos.

El capítulo de su histórica visita a La Habana cerró con broche de oro, no porque Raúl Castro lo despidiera al pie del avión –uf, menos mal que Castro pudo amarrar sus demonios para ese momento-, sino porque Obama dejaba atrás intensas jornadas que vivimos todos con un nudo en la garganta, desde su discurso en el Gran Teatro de La Habana, pasando por el súper momento de la conferencia de prensa a dos bandas con Castro, hasta esa reunión con los disidentes en la que reconoció, mirándoles a los ojos, su valor.

Hay muchos ángulos por donde enfocar la visita. No nos detengamos en buscarlos, escudriñarlos, dibujarlos o desdibujarlos a nuestro gusto. Eso es perder el tiempo. Pensemos que el presidente francés y el Papa no hicieron las cosas que hizo Obama, y tampoco vamos a analizar por qué estos grandes mandatarios actuaron de tal manera. Ellos tendrán sus razones.

La paciencia de Obama, su lenguaje extraverbal –muy importante- y su interés por nuestra historia, gastronomía y sociedad son un regalo que no se debe desperdiciar. En el encuentro con los disidentes cubanos él mismo dijo que había dos caminos para cambiar nuestro país definitivamente, uno largo y otro corto. El segundo podría terminar en guerra civil y él no quería eso para nuestro pueblo, de manera que optó por el diálogo.

El propio hecho de que fuera recibido en La Habana con tanta frialdad –algo que Obama debió conocer de antemano- demuestra la arrogancia de un régimen que está enredado en las patas de los caballos, buscando oportunidades económicas y al mismo tiempo encerrado en sus trece. El plan de Obama va mucho más allá de una perreta, una descortesía o un desplante, como se quiera llamar a la dramaturgia de Castro. Su plan –quedó demostrado, y para esto hacía falta que pisara la isla- es desmontar la mascarada de un régimen obsoleto que, en todos estos años, ha sabido jugar al ajedrez perfectamente y ahora está acorralado.

No está acorralado por Obama. Está así por la realidad, por la propia vida y por el desarrollo tecnológico puesto en manos de la gente común. El régimen no  contaba con eso y se le está yendo el control como agua entre los dedos.

Tan patético es decir que en Cuba no existen presos políticos –con una simple búsqueda en Google salen varias listas que ofrecen organizaciones serias-, como publicar en Granma, tras la visita de Obama, que éste “estaba parado en el mismo escenario desde el que habló en 1928 el último presidente norteamericano en visitar la Isla”.

No lo hizo Granma en alusión al Gran Teatro de La Habana, sino –y lo pone claramente- al espaldarazo que dado por Calvin Coolidge al general Machado. Hacer esa comparación a pocas horas de que el Air Force One despegara de La Habana es un golpe bajo. Aunque, ojo, también podría interpretarse al revés: comparando a Machado con Castro; o sea, de dictador a dictador.

Mientras el mundo aplaude la visita de Obama a Cuba y lo que sucedió en esas jornadas, Granma gasta papel en su retórica tratando de desmontar el discurso del mandatario estadounidense, diciendo que “nosotros no podemos olvidar la historia, nuestros muertos, el impacto del bloqueo durante tantos años”.

Veremos qué pasa. La puerta está abierta. La abrió definitivamente Obama con una paciencia proverbial, estrechando una mano que a lo mejor no quisiera estrechar pero al mismo tiempo reuniéndose con 13 disidentes que sí representan a la verdadera sociedad civil.