Mi Mandela personal es grande porque perdonó los agravios, y porque luego de llegar a presidente, venerado en su pueblo y en el mundo entero, no se creyó dueño de las claves para gobernar y se retiró de la vida política dejando tras sí un saludable precedente democrático para su joven país.
Por estar las palabras respeto y reconciliación tan en boga, por haberse mencionado tanto desde el anuncio del restablecimiento de las relaciones con Estados