La presidenta brasileña, Dilma Rousseff, estuvo inspeccionando las áreas afectadas por la riada de barro y residuos minerales registrada el pasado jueves tras romperse dos diques de la empresa en la ciudad de Mariana, en el estado de Minas Gerais.
Al menos ocho personas murieron en el accidente y otras 20 permanecen desaparecidas. Sin contar con los inumerables daños causados por la fuerza del agua y la toxicidad de la misma.
En ese sentido, el gobierno de Brasil decidió imponer una multa millonaria a la empresa de minería Samarco. Todos los detalles en la nota de Euronews.