La periodista independiente cubana Camila Acosta denunció públicamente la presencia de agentes de seguridad del Estado disfrazados entre los fieles durante la tradicional procesión católica del Viernes Santo en La Habana, un hecho que evidencia el temor del régimen cubano ante cualquier posible manifestación de descontento popular.
En una publicación difundida a través de su cuenta de Facebook, Acosta, colaboradora del medio digital Cubanet, relató que aproximadamente un millar de personas participaron en la peregrinación religiosa.

Manifestó que el evento estuvo marcado por un inusual despliegue de vigilancia encubierta. “Había varios oficiales, hombres y mujeres, vestidos de civil, quienes se mezclaban con el resto de la población, siempre vigilando que alguno no se fuera a ‘pasar de listo’”, escribió la periodista.
La comunicadora aseguró que identificó a decenas de estos agentes a lo largo del recorrido. Afirmó que en momentos concretos fue rodeada por ellos, y que observó un patrón de acoso similar contra el activista Leonardo Romero Negrín, también presente en la actividad. Según Acosta, estas tácticas buscan neutralizar rápidamente a cualquier persona que pudiera intentar tomar la palabra o liderar una expresión espontánea. “De haber alguien gritado un ‘Viva…’, antes de decir el resto de la frase, hubiese sido inmovilizado”, sostuvo.
La reportera vinculó directamente esta estrategia de control con las jornadas de protestas masivas del 11 de julio de 2021, cuando estallaron manifestaciones sin precedentes en varias ciudades de la isla. A su criterio, las autoridades mantienen un estado de alerta permanente ante cualquier reunión pública, incluso aquellas de carácter netamente religioso. “El régimen teme la más mínima explosión social. Saben que perdieron el relato y el apoyo popular. Solo les queda infundir terror”, enfatizó Acosta en su relato.
OTRAS NOTICIAS: Estilista cubano visita casa de niños sin amparo filial en Guanabacoa: “Hay batallas que no se ven, pero se sienten” (+VIDEO)
Este no es el primer señalamiento de la periodista sobre este tipo de operativos, pues en el año 2025, durante la Semana Santa anterior, Acosta ya había documentado situaciones similares. En aquella ocasión, narró que dos mujeres vestidas de civil se identificaron como oficiales del Ministerio del Interior y le exigieron mostrar su carné de identidad casi al finalizar la procesión. “Insistí en que, como no iban uniformadas ni me habían mostrado su credencial, no tenía por qué acatar sus órdenes; aun así, decidí mostrárselos esperando el desenlace”, recordó entonces.
Para Acosta, la pregunta sobre qué peligro puede representar una procesión de devoción cristiana es retórica. En sus propias palabras, “el peligro son sus ideas, su verdad, su ejemplo de sacrificio”.
La periodista concluyó su denuncia con una reflexión sobre el poder de la verdad y la resistencia pacífica, señalando que esa verdad, encarnada tanto en un periodista que graba con su teléfono como en un preso de conciencia, es la que finalmente redimirá la lucha del pueblo cubano por la justicia y la libertad.
TE PUEDE INTERESAR: Trump lanza advertencia devastadora a Irán: “El país entero podría desaparecer en una noche” (+VIDEO)