El temor, el acoso y el abuso son las armas de la Seguridad del Estado para amedrentar a la disidencia política y a quienes intentan promover una Cuba libre y democrática. Por el simple hecho de ejercer su libertad de expresión, Iris Maria Marino Garcia fue amenazada por dos agentes del régimen, quienes además hicieron alusiones amenazantes contra su hijo.
Esto tuvo lugar el pasado martes 19 de septiembre en la Academia de las Artes de Camagüey, donde la mujer es profesora desde hace ya un tiempo.
La directora llevó a Marino García engañada hasta una habitación donde los dos hombre esperaban para comenzar sus amenazas.
“Estos agentes hablaron sobre mi vida familiar y profesional. Hicieron hincapié en mi trabajo que hago para la revista La Hora de Cuba y en el proyecto audiovisual Detalles del Bosque”.
Al parecer, el último video que realizó la activista para el proyecto, que revela la realidad de los cubanos azotados por Irma en Camagüey, no fue del agrado del régimen.
“Estos hombres en esa oficina me amenazaron con acusarme en el artículo 149 de usurpación de capacidad legal, el mismo artículo que está siendo usado acusados mis colegas Sol García y Henry Constantine”.
RECOMENDADO: Periodista independiente Sol García condenada a prisión domiciliaria
Bajeza

Al ver que Marino García no se amilanaba, el más joven de los agentes decidió dirigir sus intimidaciones contra su hijo de apenas 11 años.
“Me dijo que él conocía personalmente a mi hijo, incluso que había estado cerca de él. Que había estado vigilando la vida de mi hijo. Estas amenazas me la hacen en la escuela donde doy clases y estudia mi hijo, están acosando a mi familia”.
La profesional afirmó que recurrirá a todos los medios necesarios para defender a su hijo y que seguirá inculcando en su familia la libertad de expresión y el libre pensamiento, algo que en Cuba intentan desesperadamente acabar
Redacción Cubanos por el Mundo