#OPINIÓN | Vuelta a la calle
Un nuevo brote de represión pura y dura, además de los más funestos y falaces rumores echados a rodar en las redes sociales, han sido los únicos recursos esgrimidos por el chavismo para sabotear
Un nuevo brote de represión pura y dura, además de los más funestos y falaces rumores echados a rodar en las redes sociales, han sido los únicos recursos esgrimidos por el chavismo para sabotear
“Son tan ineptos que no hacen las cosas bien, ¿por qué? Porque ellos no quieren referéndum. Ellos lo que están haciendo es utilizar un mecanismo de esta Constitución para desestabilizar al país”
El hombre más poderoso de Venezuela, Diosdado Cabello, retiró de manera voluntaria la demanda contra el periódico norteamericamo The Wall Street Journal, al que acusaba de presuntamente haberle dañado su reputación al publicar unas noticias que lo vinculaban con un cartel de droga operado bajo el conocimiento del gobierno venezolano.
Juan Barreto, dirigente chavista del partido Redes, ratificó sus declaraciones que dentro de las filas del chavismo se está pidiendo la renuncia de Nicolás Maduro de la Presidencia.
Jorge Millán, presidente de la Comisión mixta del parlamento, afirmó que el chavismo pagó al castrocomunismo 4,3 veces más el valor referencial de la planta, por lo que exigió al Ejecutivo a no renovar acuerdos con la Unión Eléctrica de Cuba.
Las 750 mujeres pasaron a Colombia por los Puentes Simón Bolívar, Francisco de Paula Santander y Boca de Grita. La situación no dejó heridos. Según las manifestantes, de lado colombiano recibieron el apoyo del comercio con hidratación y descuentos en traslados. Denunciaron que uniformados pretendieron evitar su regreso a territorio nacional.
Recientemente, una comisión del Partido Socialista Unido de Venezuela, asistió al Tribunal Supremo de Justicia para pedir demandar al parlamento por supuesta usurpación de poderes al presidente Nicolás Maduro.
Según Humberto Prado, director general del Observatorio Venezolano de Prisiones, la ministra de Asuntos Penitenciarios Iris Varela, violó sus deberes y obligaciones constitucionales como funcionaria al utilizar a los “privados de libertad” con fines proselitistas.