Maduro no es el Papa, ni el Papa es Maduro

Inicio de diálogo en Venezuela entre el gobierno y la oposición por mediación del Vaticano /Fuente: Twitter Prensa Presidencial

Aunque no nos haya gustado la congelación de las medidas de la Asamblea Nacional para enjuiciar políticamente a Maduro y otras acciones que otorga la Constitución al Poder Legislativo, lo cierto es que el liderazgo opositor no podía ignorar el “llamado urgente de la delegación del Vaticano y de la Conferencia Episcopal, a iniciar un proceso de diálogo nacional”

Todo sobre la canonización de la Madre Teresa de Calcuta (+Videos)

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Hoy canonizan a la Madre Teresa de Calcuta | altonivel
Hoy canonizan a la Madre Teresa de Calcuta | altonivel

Trece años después de ser beatificada por San Juan Pablo II, la Madre Teresa de Calcuta  está siendo canonizada hoy 4 de septiembre, en misa oficiada por el papa Francisco en la plaza de San Pedro.

Su canonización llega 19 años después de su fallecimiento.

Toda la celebración es transmitida, en estos momentos, por la cadena televisiva CNN en español. Es uno de los eventos históricos más esperados del mundo católico. En Roma se siente el ambiente festivo por tan magno acontecimiento.

Son muchas de las personas que están frecuentando Roma más de lo usual, quienes se encuentran en el lugar, refieren que sienten un ambiente de paz.

Es la declaración solemne de la santidad de la Madre Teresa de Calcuta, tras superar las pruebas establecidas por la Iglesia Católica para alcanzar la canonización.

Con relación a este acontecimiento, el papa Francisco ha invitado a la humanidad a imitar el ejemplo de la Madre Teresa de Calcuta. Para este llamado utilizó la red social twitter.

¿Quién fue la Madre Teresa de Calcuta?

Conocer a la Madre Teresa de Calcuta, significa adentrarse en su vida y en su trayectoria espiritual y de servicio durante su paso por este mundo. Su nivel de entrega fue y es propio de una Santa y hoy así, se ha reconocido ante Dios y la humanidad.

Según refiere el diario BBC, ela Madre Teresa era llamada “La Santa de los barrios pobres” de Calcuta era una persona solícita muy humilde y simple y, al mismo tiempo, una sofisticada viajera internacional.

Resulta interesante conocer que la Madre Teresa es la primera Premio Nobel en subir a los altares de las Iglesia católica.

Alguna vez esta Santa dijo:

“Nuestra misión era cuidar a los hambrientos, los desnudos, los indigentes, los discapacitados, los ciegos, los leprosos, todas esas personas que se sienten indeseadas, no amadas, abandonadas por toda la sociedad, aquellas que se han convertido en una carga para la sociedad y son apartadas por todos”.

En este video podrás conocer más cercanamente a quien hizo del servicio a los pobres y a los más débiles, una misión de vida.

https://youtu.be/C757nrqiET4

 

 

 

Al menos 159 muertos y 368 heridos tras el terremoto de Italia: “La mitad del pueblo ya no está” (+Video)

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Un potente terremoto de magnitud 6 en la escala de Richter ha sacudido durante la madrugada de este miércoles el centro de Italia. Para este momento, como consecuencia del desastre, las cifras suben a 159 muertos, 368 heridos y cientos de personas enterradas vivas. Los rescatistas llegaron una hora y media después, manifestó un vecino.

El legado que deja en Cuba el Cardenal Ortega

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El Cardenal católico Jaime Ortega Alamino|martinoticias.com
El Cardenal católico Jaime Ortega Alamino|martinoticias.com

Algo más de cinco décadas de un peregrinaje religioso, en una sociedad signada por el comunismo, hacen casi imposible separar el legado de su quehacer pastoral en la Iglesia cubana de su accionar en el ámbito socio político donde esa Iglesia ejerce su ministerio

Luego de 35 años como Arzobispo de La Habana, el Cardenal Jaime Lucas Ortega Alamino recibió este martes la aceptación de su renuncia por parte del Papa Francisco.

Ortega había presentado su renuncia al Papa Benedicto XVI el 18 de octubre de 2011, tal y como estipula el Canon 401 párrafo 1 del Código de Derecho Canónico, que establece la presentación de la renuncia al cumplir 75 años, pero desde entonces le fue pospuesta hasta hoy.

“El Cardenal Jaime Ortega Alamino establecerá su residencia en el Centro Cultural “P. Félix Varela” (antigua sede del Seminario San Carlos y San Ambrosio), donde, con la oración y su experiencia, continuará sirviendo a la Iglesia; además de las funciones que le son propias como Cardenal de la Iglesia al servicio del Papa”, expresó un comunicado firmado por Mons. Juan de Dios Hernández Ruiz, obispo auxiliar de La Habana.

Resumir el legado de Ortega como Arzobispo de La Habana no es posible sin mencionar también el trayecto recorrido hasta la silla episcopal habanera y el capelo cardenalicio que le otorgó el Papa Juan Pablo II.

Algo mas de cinco décadas de un peregrinaje religioso, en una sociedad signada por el comunismo, hacen casi imposible separar el legado de su quehacer pastoral en la Iglesia cubana de su accionar en el ámbito socio político donde esa Iglesia ejerce su ministerio.

El sacerdocio del Cardenal Jaime Ortega y Alamino
El sacerdocio del Cardenal Jaime Ortega y Alamino|martinoticias.com

Unos y otros, en la mayoría de los casos, van de la mano y en ese camino han levantado tanto aplausos como críticas.

Nacido en el poblado de Jagüey Grande, provincia de Matanzas, el 18 de octubre de 1936, Ortega creció en el seno de una familia modesta. Su padre era obrero suplente del Central Australia.

De la UMAP al Vaticano

Su niñez y juventud transcurrió en la ciudad de Matanzas, donde cursó la primaria y se graduó de Bachiller en el Instituto de Segunda Enseñanza, tras lo cual ingresó en el Seminario diocesano para cursar sus estudios de sacerdote. En 1960 comenzó sus estudios teológicos en el Seminario de las Misiones Extranjeras de Montreal, Canadá, y fue ordenado sacerdote el 2 de agosto de 1964, en Matanzas.

En 1966 Ortega tuvo su primera gran experiencia con la realidad cubana. Fue llevado a los campamentos de las Unidades Militares de Ayuda a la Producción (UMAP) donde permaneció internado siete meses.

El Papa Juan Pablo II lo nombró obispo de Pinar del Río en 1978, año en que comenzó el llamado diálogo con la comunidad cubana residente en el exterior y el gobierno cubano, que condujo a la liberación de miles de presos políticos, y Estados Unidos y Cuba intercambiaron sus primeros acuerdos diplomáticos desde 1960.

Fidel Castro es recibido en audiencia en El Vaticano por Juan Pablo II, noviembre de 1996
Fidel Castro es recibido en audiencia en El Vaticano por Juan Pablo II, noviembre de 1996 | Foto: Infobae

Fue un período en el que la Iglesia Católica cubana comenzaba a salir gradualmente del ostracismo y la postración a la quedó reducida durante los primeros años del gobierno comunista cubano.

Su ordenación episcopal se produjo el 14 de enero de 1979. Fue nombrado Arzobispo de La Habana el 20 de noviembre de 1981, tras el éxodo del Mariel y sus repercusiones en las relaciones de Cuba y Estados Unidos.

Dentro de ese contexto, junto al resto de los Obispos cubanos, celebró los acuerdos migratorios de 1986 entre Cuba y EEUU, pidiendo que “en el futuro habría que quitarle aquella condición de definitiva que ha tenido hasta ahora toda partida de Cuba” y destacando el derecho de todo hombre o mujer a vivir y morir en su Patria.

Como Arzobispo de La Habana, Ortega se pronunció en contra de la pena de muerte cuando en julio de 1989 se produjo el fusilamiento de cuatro altos militares en el proceso conocido como el Caso Ochoa.

https://youtu.be/Fe8YBCzUWpc

“El Papa Juan Pablo II pidió, en el caso que nos ocupa, clemencia para los acusados. Estos son también mis sentimientos personales”, subrayó Ortega en el Boletín Mensual No.23 Aquí la Iglesia, La Voz del Obispo.

La voz de Monseñor Ortega también se hizo escuchar a propósito del hundimiento del remolcador 13 de marzo, el 13 de julio de 1994:

“Los acontecimientos violentos y trágicos que produjeron el naufragio de un barco donde perdieron la vida tantos hermanos nuestros son, según los relatos de los sobrevivientes, de una crudeza que apenas puede imaginarse”, dijo Ortega en un mensaje público. “Que los hechos se aclaren, que se establezca la verdad con la justicia; pero que el odio resulte perdedor”, afirmó entonces.

El 26 de noviembre de 1994, fue designado Cardenal por Juan Pablo II. A esa ceremonia en Roma lo acompañó una delegación de aproximadamente 200 personas, entre laicos y religiosos, procedentes de Cuba.

En el ejercicio de esa función cardenalicia, ha visto desfilar por Cuba a tres Papas, en apenas 18 años: Juan Pablo II (1998), Benedicto XVI (2012) y Francisco en 2015.

Papa Francisco /Foto: Archivo
Papa Francisco /Foto: Archivo

Durante su ejercicio pastoral al frente del Arzobispado de La Habana, Ortega ha consagrado a cinco obispos y ordenado 43 sacerdotes. Ha logrado la renovación de varios templos, la fundación de varias obras misioneras y logrado un dinámico impulso en las parroquias de las Arquidiócesis.

Como Cardenal y Arzobispo de La Habana, Ortega ha sido una figura relevante en las relaciones Iglesia-Estado, y jugado un rol importante en la liberación de presos políticos, en especial en la liberación del Grupo de los 75, de la llamada Primavera Negra.

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Vista nocturna de la Catedral de La Habana. EFE

Igual papel se le atribuye en la normalización de las relaciones diplomáticas entre Cuba y Estados Unidos, anunciado en diciembre de 2014. El 20 de marzo de este año, Ortega fue anfitrión del Presidente Barack Obama durante su visita a la Catedral de La Habana.

Una apuesta por la reconciliación de los cubanos

Esta presencia en la vida socio política, en la que como mediador ha parecido también complaciente con las autoridades, le ha ocasionado fuertes críticas en amplios sectores del exilio cubano y también, en menor medida, dentro de la oposición interna.

En abril de 2012, el Cardenal Ortega reconoció las críticas de que ha sido objeto, al hablar en el evento “El rol de la Iglesia Católica en Cuba”, realizado en Boston y auspiciado por la Universidad de Harvard y el Centro David Rockefeller para los estudios Latinoamericanos.

Universidad de Harvard |Foto: lapatilla.com
Universidad de Harvard |Foto: lapatilla.com

“No voy a atacar a los que piensan de otra manera, solo quiero decir que es un gran papel que están desempeñando, algunos corriendo muchos riesgos personales de ser enjuiciados con dureza. De esto nosotros lo sabemos, la Iglesia en Cuba y mi persona es atacada de todos los modos posibles, pero creo que sería un bien que pudiera darse un proceso de reconciliación entre cubanos“, afirmó.

El Cardenal dijo entonces que “esto quizás lleve un tiempo y una especie de martirio al cual todo cristiano, y lo considero yo como pastor, tiene que someterse. Este es el dar la vida por las ovejas. Tenemos que someternos a esos sufrimientos, porque no hay resurrección sin cruz, y yo he aceptado que con eso tengo que cargar, y tenemos que cargar para llevar adelante esa reconciliación entre cubanos”.

En su más reciente declaración pública sobre el tema, el pasado 27 de marzo, durante la homilía del Viernes Santo, el Cardenal Ortega dijo que la reconciliación en Cuba debe basarse en el perdón y no en el olvido de la historia.

“Entre los países, entre nosotros hace falta el perdón, ¿por qué? Porque la historia no se olvida fácilmente, hay agravios que no se olvidan, no se pasa una página fácilmente, porque hay que perdonar agravios”, dijo Ortega, en lo que pareció ser una alusión al discurso pronunciado por Obama días antes en el Gran Teatro de La Habana, donde el mandatario estadounidense dijo que “ha llegado el momento de que dejemos atrás el pasado”.

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Obama en el Gran Teatro de La Habana|aucaencayohueso.wordpress.com

“En esto hay una gran dificultad, no se pasa la página y no se deja atrás la historia, porque la historia es necesaria, y la historia es maestra de la vida, como dijo el pensador griego, y hace falta tenerla siempre presente, y sin embargo tenemos que vivir reconciliados”, subrayó Ortega, quien explicó que la reconciliación entre cubanos dentro y fuera de la isla, es una “palabra que no se ha entendido ni en esta orilla ni en la otra orilla por muchos de nuestros hermanos, (aunque) por otros sí”.

“No se tiene que olvidar la historia, tenemos que sobreponernos a la historia por el perdón“, concluyó el Cardenal.

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