Se filtra audio donde el espía Gerardo Hernández propone crear los ciber-CDR para defender la revolución (+TUITS)
“Estamos proponiendo que en los CDR haya un activista de redes sociales”, dijo el dirigente político en un acto reciente.
“Estamos proponiendo que en los CDR haya un activista de redes sociales”, dijo el dirigente político en un acto reciente.
El espía cubano Gerardo Hernández Nordelo, quien es además coordinador nacional de los Comité de Defensa de la Revolución (CDR), esgrimió un antiguo proverbio para exigirle a los cubanos conformarse con la actual crisis que se vive en Cuba.
Mientras los cubanos están sumergidos en una profunda miseria, la élite castrista goza de algunos lujos a los que el pueblo no tendría acceso ni es sus sueños. El espía del régimen Gerardo Hernández Noreldo, miembro de la élite castrista, sigue su campaña contra Estados Unidos y el sistema capitalista, al tiempo que usa costosas marcas de ropa caras y una costosa bicicleta con la que se podrían alimentar cientos de familias cubanas.
El descaro de la élite castrista no tiene límites, pues mientras utilizan ropa cara imperialista, se atreven a hacer campaña contra Estados Unidos y su sistema capitalista.
El espía cubano Gerardo Hernández usó la red social Twitter para hablar sobre la supuesta falta de “libertad” de los ciudadanos estadounidenses. De inmediato se prendió la controversia entre los usuarios de la plataforma.
El infame ex espía cubano Gerardo Hernández, quien es el coordinador nacional de los Comités de Defensa de la Revolución (CDR), formó el pasado domingo en La Habana un nuevo grupo de “chivatones” a raíz de las protestas populares que tuvieron lugar el 11 de julio de 2021.
El ex espía cubano Gerardo Hernández, también conocido como el espía de las piñas, las calabazas y los plátanos, invade de nuevo las redes sociales con otra recomendación, que da a entender que el desabastecimiento y la escasez en Cuba está lejos de tener solución.
En sus redes sociales compartió la “visita” que desde hace tiempo no hacía, en una intención del régimen cubano por adentrarse en el barrio habanero y simular “poderío” y conexión con lo que se vive allí adentro, después de que el despertar del pasado mes de abril le sacara más de una cana verde a los jerarcas del Partido Comunista de Cuba (PCC).