Este viernes fue detenido el primer implicado en el caso de los sobornos hecho por la compañía de construcción brasileña Odebrecht.
Hamilton Castro, fiscal del Ministerio Público fue el responsable de la acusación emitida al ex funcionario Edwin Luyo por lavado de activos y cohecho pasivo propio, esto luego de encontrar una cuenta en el banco BPA de Andorra con un monto de más de 413.000$ a nombre de una empresa off shore que pertenecía al acusado; dinero que fue transferido a una empresa que guarda relación con Norberto Odebrecht.
Por su parte, el abogado de Luyo, Jodar Otiniano Cruz, aceptó el cargo de cohecho pasivo y niega el delito de lavado de activos.
La acusación a Hamilton Castro se da luego que se presentó como sospechoso de haber recibido en 2009 dinero de Odebrecht con el fin de colaborar en la licitación para la construcción de la línea 1 del metro de Lima.
Como medida preventiva y debido a la envergadura de los delitos y el riesgo de fuga, fueron solicitados por el fiscal a lo que el juez en el caso Ricardo Manrique coincide y acepta la petición de la medida. Edwin Luyo permanecerá en un penal de Lima mientras da la cara al juicio que está apenas iniciando.
El exviceministro de Transporte Jorge Cuba no fue detenido aunque posee también orden de detención, puesto que el día del allanamiento en su lugar de residencia, no fue encontrado, luego de conseguir mediante la oficina de Migraciones de Perú, el registro de un viaje realizado por Cuba en el mes de Diciembre con destino a Estados Unidos, por este motivo el fiscal ha solicitado una orden de captura internacional.
Se sabe, según documentos publicados por el Departamento de Justicia de Estados Unidos que la compañía brasileña Odebrecht canceló un aproximado de 755 millones de dólares en sobornos en 12 países del mundo.
Redacción Cubanos por el Mundo / Con información de CNN
El caso Odebrecht pica y se extiende. Ya no será el principal socio del puerto de Mariel y las negociaciones entre la brasilera y el chavismo, serán investigadas por la Asamblea Nacional, ante supuestos sobornos de la compañía a funcionarios del gobierno de Venezuela.
El ex presidente de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva, fue acusado junto a otras ocho personas por el presunto delito de corrupción y lavado de dinero ligados con la empresa de construcción Odebrecht.
Desde mayo pasado, el BNDES había bloqueado temporalmente el desembolso para aproximadamente 25 proyectos de infraestructura en el exterior, incluido el de Odebrecht S.A en el megapuerto de Mariel, mientras analizaba “caso a caso” los contratos para identificar posibles indicios de corrupción
El Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES), de Brasil, informó que suspendió el pago de cuotas de préstamos otorgados a constructoras que están bajo investigación por corrupción para financiar proyectos de ingeniería en nueve países, entre los que se encuentra Cuba. En total son suspendidos 25 proyectos que suman 7.000 millones de dólares, … Read more
El expresidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva fue acusado el miércoles por la Policía Federal de beneficiar a un sobrino por medio de millonarios contratos en Angola con la empresa Odebrecht, en una nueva causa de corrupción contra el líder de izquierda, según información de la AFP. Lula habría recibido sobornos por favorecer a la … Read more
La corrupción en Brasil continúa siendo el principal titular en las páginas de los periódicos locales. El expresidente ejecutivo de Odebrecht, Marcelo Odebrecht, en su colaboración para aclarar el caso Petrobras, informó que la presidenta brasileña, Dilma Rousseff, le había solicitado una contribución de 3,4 millones de dólares para su campaña a la reelección.
Terminal de Contenedores del Mariel. (ESCAMBRAY)|diariodecuba.com
diariodecuba.com.- Desde el poblado del Mariel, en lontananza y a golpe de vista, las gigantescas grúas de la terminal de contenedores parecen espectros que nos suplican aproximarnos para escuchar sus confesiones, al tiempo que Marcelo, el personaje de la tragedia shakesperiana Hamlet, prorrumpe en nuestras imaginación con su afamado parlamento: “Algo huele a podrido en Dinamarca”.
El enclave marítimo construido por la multinacional brasileña Odebrecht, compañía salpicada con el escándalo de corrupción, con epicentro en el monopolio estatal Petrobras, cuya investigación propinó un sacudón telúrico a un grupo importante de jerarquías empresariales, bancarias y políticas del gigante sudamericano, no escapa a las sospechas por irregularidades.
Marcelo Odebrecht (c), presidente de la constructora Odebrecht, hoy en prisión| EFE/Archivo
A dos años de su inauguración por los mandatarios Dilma Rousseff y Raúl Castro, y pese a los resonantes recelos destapados por la operación anticorrupción Lava Jato, ni la parte cubana ni la brasileña han publicado un plan maestro que desglose los costos de construcción de la terminal de contenedores, además del contenido contractual del proyecto ejecutado por Odebrecht y la entidad mixta cubano-venezolana Quality S. A.
La gran interrogante es por qué costó 957 millones USD un muelle que, según referencias oficiales, tiene una superficie de apenas 28 hectáreas, una línea de atraque de 700 metros, cuatro grúas STS súper postpanamax, 12 grúas con neumáticos RTG, 22 cuñas tractoras, dos remolcadores, una dársena de maniobra de 520 metros de diámetro, con un calado en los amarraderos de apenas -9,75 metros. A lo que habría que agregar la remodelación de poco más de 30 kilómetros de carreteras, la construcción de solo 18 kilómetros de autopistas y casi 13 kilómetros de líneas férreas; además de un discreto conjunto de obras civiles y de pagar por concepto de mano de obra a los más de 6.000 trabajadores nacionales que participaron en la construcción un raquítico monto total de 20 millones USD por tres años de trabajo.
¿De dónde salieron los 957 millones?
La cifra de 957 millones USD fue extraída de un artículo del portal brasileño Spotniks, fechado el 20 de octubre del 2014 y titulado: “20 obras que o BNDES financiou em outros países” (“20 obras que BNDES financió en otros países”), de la autoría de Felippe Hermes, donde revela el aporte financiero brasileño para la construcción de la Terminal de Contenedores del Mariel (TCM) consistente en 682 millones USD, o sea, el 71% del total.
La fuente utilizada por Hermes fue la solicitud hecha por el diputado Vanderlei Macris al ministro de Desarrollo, Industria y Comercio Exterior brasileño para que aclarara ante el Poder Ejecutivo los datos y constitucionalidad de dicha contribución.
Sin embargo, informaciones del Plan Maestro para el complejo Limón/Moín (Costa Rica), redactado por Filip Augustyns y aprobado por Ronald Moor, con número de proyecto 9R4672.21, estudió varias ofertas que, al compararla con el costo de la TCM, exacerba las sospechas de un posible sobrecosto del ya polémico megapuerto.
Comparando la lista con el billete
En ese documento puede apreciarse un ofrecimiento con financiamiento anglo-canadiense que el grupo American Gateway Development (AMEGA) propuso a la contraparte costarricense para la construcción al oeste de la ciudad de Moín de una terminal de contenedores para recibir buques megacarries (capacidad entre 5.000 y 12.500 contenedores TEU, calados de14 y 15 metros respectivamente), con la finalidad de utilizar la nación centroamericana como centro de trasferencia y distribución, con vistas a la ampliación del canal de Panamá. La propuesta tendría una longitud de muelle para cinco puestos de atraque, con 10 grúas súper-postpanamax, un rompeolas de 800 metros, una zona de relleno de 40 hectáreas robadas al mar, un canal de acceso de 300 metros, con una profundidad de 19 metros; más la infraestructura de almacenes, viales y líneas férreas, a un costo total de 650 millones USD, cifra que representa el 67% del costo total de la terminal del Mariel.
El desglose de los gastos —según el antemencionado plan maestro— sería: 370 millones USD por obras civiles e infraestructura, 170 millones USD por equipamiento y otros 110 millones USD por conceptos adicionales.
Dicho proyecto fue rechazado por los expertos, a causa de no adaptarse a las exigencias de índole náuticas, portuarias, económicas, sociales y medioambientales exigidas para la licitación.
La polémica sobre los costos del Mariel se intensifica, cuando en una gacetilla del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Jean-Paul Rodríguez, doctor en Geografía del Transporte de la Universidad de Montreal, afirmó que el financiamiento para el proyecto de Moín/Limón ascendió a 992 millones USD, monto que supera el costo del Mariel por un estrecho margen del 4%.
Según Rodríguez, en la primera etapa del proyecto se construyó una isla con una superficie de 40 hectáreas —distante a 500 metros de la costa— que acogerá un muelle multipropósito de 600 metros de longitud con calado de -14,5 metros. Igualmente fue erigido otro espigón para terminal de contenedores con 1.500 metros de largo —duplica la longitud de la terminal del Mariel—, con seis grúas STS súper postpanamax y un calado de -16 metros en los amarraderos, para operar con buques del rango de hasta 15.000 TEU.
Para complementar la información —según el Plan Maestropara el Complejo Limón/Moín —se agrega a la relación de objetos de obra otro muelle para carga convencional y gráneles líquidos (combustibles); adecuación de muelle bananero y cargas refrigeradas —puesto que Costa Rica es el primer exportador mundial de frutas—, dársena de maniobra con diámetro de 600 metros; adecuación del puerto de Limón para recibir cruceros turísticos; fabricación de rompeolas; reubicación de la desembocadura del río Moín; construcción de almacenes, socio-administrativos, edificaciones, talleres, pavimentaciones, dragado, etc. Vale aclarar, que el dragado enfrentó una elevación del subsuelo de 1,5 metros a consecuencia de un sismo acontecido en 1991.
El costo de todas las obras de infraestructura, fue estimada en 500 millones USD.
Los precios FOB en USD del equipamiento por unidad son: grúas STS súper postpanamax: 9 millones; grúas RTG: 1,6 millones, tractores: 150.000, reachstaker: 600.000, montacargas: 300.000, conexiones reefer: 3.000, remolcadores: 7 millones, buques para pilotaje: 1,5 millones, entre otros.
Mal negocio o el paletazo del siglo
El brasileño Banco Nacional de Desenvolvimento Económico e Social (BNDES) otorgó un financiamiento para el proyecto del Mariel de 682 millones USD con intereses que varían entre 4,44% y 6,91% a pagar en 25 años, mientras la Asociación Económica Internacional (AEI) aportó el resto del capital (275 millones USD), según refiere la enciclopedia EcuRed.
Para otorgar financiamientos a construcciones en el extranjero, BNDES impone que el 85% del equipamiento sea construido en Brasil, para garantizar empleos a los nacionales. Aunque otorga financiamiento para comprar los equipos que requiere la obra que no son fabricados por su industria.
Según la prensa oficial cubana, el barco más grande que ha recibido el megapuerto del Mariel fue el carguero chino Zhen Hua 10, con eslora de 244 metros, 39 de manga y calado de 8,5 metros, que transportó las cuatro grúas STS súper postpanamax, instaladas en el muelle. La categoría de postpanamax la adquirió por su ancho de manga que supera los 32,5 metros.
El desembolso de 957 millones USD por un puerto que no cumple con las solicitaciones de calado para dar acceso a los megabuques postpanamax y súper postpanamax , exige que el plan maestro de la terminal de contenedores del Mariel sea publicado y puesto a consideración de la opinión pública.
Tomando como referencia los costes del plan maestro de Moín/Limón y sus complejidades constructivas, calculamos conservadoramente —con el auxilio de especialistas que solicitaron el anonimato— que el costo de la infraestructura y obras civiles del puerto del Mariel no supera los 300 millones USD. A ese número añadimos 150 millones USD por equipamiento y otros 100 millones por conceptos adicionales, lo que arrojaría un monto total de 550 millones, estimación que agrava las sospechas de un sobrecosto de 400 millones USD.
De comprobarse esta inquietud, podríamos afirmar que el puerto del Mariel fue objeto de un pésimo negocio, o en el peor de los casos, encubre una actividad delictiva.