A bordo del Air Force One, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró que el régimen de Cuba está destinado a fracasar en un corto plazo y afirmó que su administración estará lista para brindar apoyo a los cubanoamericanos cuando eso ocurra.“Fracasará dentro de muy poco y estaremos ahí para ayudar, para ayudar a nuestros grandes cubanoamericanos”, sostuvo el mandatario ante la prensa.
Las declaraciones surgieron luego de que un periodista le solicitara precisar el significado de sus palabras previas, cuando había señalado que Cuba sería “la próxima”. Trump fue contundente al responder: “Cuba será la próxima. Es un desastre, un país fallido”. En su mensaje, el presidente evocó la historia del exilio cubano y denunció el sufrimiento de familias que, según recordó, fueron víctimas de la represión durante la dictadura de Fidel Castro.
El mandatario había utilizado por primera vez la frase “Cuba es la siguiente” durante la Cumbre FII Priority, celebrada el 28 de marzo en Miami Beach. En aquel entonces, en medio de un discurso donde destacó acciones militares en Venezuela e Irán, pidió a los medios de manera irónica “hacer como si no lo hubiera dicho”. Sin embargo, este lunes ratificó su postura y sentenció: “Cuba está acabada… les llegue o no un barco de petróleo, no va a importar”.

Contexto de presión económica y crisis energética
Las afirmaciones se producen en medio de una escalada de medidas contra La Habana impulsadas por la Casa Blanca. El 29 de enero, Trump firmó la Orden Ejecutiva 14380, que declara al régimen cubano como una amenaza extraordinaria para la seguridad nacional e impone aranceles a los países que le suministren petróleo. Esta política provocó la suspensión de envíos desde México y Venezuela, sumiendo a la isla en una severa crisis energética con apagones generalizados y déficits de generación que superaron los 2,040 megavatios.
El mismo día en que Trump realizó sus declaraciones, la administración permitió el atraque en el puerto de Matanzas del petrolero ruso Anatoly Kolodkin, que transporta 730,000 barriles de crudo. El presidente justificó la autorización con un argumento humanitario, señalando que la población cubana requiere combustible para necesidades básicas como calefacción y refrigeración, aunque insistió en que esta flexibilización no alterará el destino del régimen comunista.
En el ámbito legislativo, los congresistas demócratas Gregory Meeks y Pramila Jayapal presentaron el 26 de marzo la denominada “Ley para Prevenir una Guerra Inconstitucional en Cuba”, una iniciativa que busca bloquear fondos federales para cualquier acción militar en la isla sin la debida autorización del Congreso.
Mientras tanto, en ciudades como Hialeah, sectores del exilio cubano han realizado manifestaciones bajo la consigna “Free Cuba”, coreando consignas como “Cuba Next” en respaldo a la postura presidencial. A pesar de que Trump mencionó que una eventual operación militar no sería “muy difícil”, su administración mantiene por ahora una estrategia centrada en la presión económica y diplomática, descartando una intervención directa en el corto plazo.
TE PUEDE INTERESAR: Luis Manuel Otero Alcántara, en ayuno dentro de la cárcel