Filipinas protagoniza hoy una procesión religiosa de más de un millón de personas descalzas, con saldo preliminar de un muerto y alrededor de 400 heridos, reseñó Prensa Latina.
La multitudinaria caminata se realiza en Filipinas cada año y reúne a más de un millón de fieles en honor al denominado Nazareno Negro, una centenaria estatua de Jesucristo de tamaño humano enclavada en medio de la capital.
Según la Cruz Roja, el hombre fallecido tenía 27 años y sufrió convulsiones y después quedó inconsciente, mientras que los heridos fueron atendidos tras desmayos y subidas de presión sanguínea.
Johnnu Uy, director de Defensa Civil de Manila, explicó que las autoridades mantienen la vigilancia hasta horas de la noche porque se espera la llegada de más personas a la celebración en Filipinas, predominantemente católica con 80 por ciento de sus 98 millones de habitantes practicante.
De acuerdo con una nota publicada en el portal Channel News Asia, se cree que la estatua de Cristo fue traída desde México a Manila en 1606 por misionarios españoles.
La información subrayó que el barco que transportó la escultura se incendió, pero la estatua carbonizada sobrevivió y recibió el nombre de Nazareno Negro.