Santiago de Cuba, que cumple 500 años, fue la sede de las celebraciones por el “Día de la Rebeldía Nacional”, una de las fechas más destacadas del calendario revolucionario de la isla, que este año tiene lugar seis días después de restablecer relaciones diplomáticas con Estados Unidos
Raúl Castro “encabezó” el acto conmemorativo en el antiguo cuartel de Moncada, reconvertido en una escuela, donde el 26 de julio de 1953 los rebeldes, encabezados por Fidel Castro, llevaron a cabo un sangriento ataque siendo esta la primera acción armada de la “Revolución”.
“Me voy con la fiel esperanza de que siempre Santiago siga siendo Santiago”, fueron las únicas palabras que pronunció hoy el presidente cubano al finalizar el tradicional acto, que duró poco más de una hora.