La doble vida de una joven cubana: “Nadie sabe que soy prostituta”

Las prostitutas cubanas, según dicen muchos extranjeros, son las más baratas del mundo. Foto referencial

Ella ama a su hombre y asegura que por él haría cualquier cosa. Bastaron unas semanas para estar segura. Hace dos años que están juntos y solo los separan las clases en la universidad donde Ella estudia una especialidad de “humanidades” que me pidió no revelar. Ninguno de sus compañeros conoce sus intimidades. Las relaciones con el resto de los estudiantes son discretas, y esquiva esos apegos que la pudieran comprometer. “Nadie sabe que soy una prostituta”.

Pobre el país que despedaza el futuro de inocentes criaturas

Víctimas del remolcador 13 de marzo

Hellen Martínez Enríquez tendría ahora veinticuatro años, pero ni siquiera llegó a celebrar su primer aniversario. Sus padres no lograron que luciera la tela bordada de su bata en la primera de sus fiestas. No hubo tela, no hubo bata, ni fotógrafo que ocupara el lente y oprimiera el obturador al descubrir la mejor sonrisa de la niña. Hellen jamás tuvo cumpleaños. Hellen murió cuando solo había alcanzado los cinco meses de vida.

La “cadena alimentaria” de la prostitución en Cuba

Prostitución en Cuba

“Diván en concierto”. Lo anuncia el cabaret Guanimar, al Este de La Habana y aunque la promoción en los medios de prensa oficialistas es nula, ni eso ni el precio de las entradas ni el horario de la medianoche de un domingo, en una zona de la ciudad donde la transportación pública es dificultosa y cara, impiden que una multitud acuda al lugar. ¿Cómo lo han hecho?

¿Qué no daríamos por un bistec de res?

Bistec

Cuando en la Cuba de nuestros días se habla de comer un bistec, casi todos piensan en la carne de cerdo, que es la que se oferta en la mayoría de los centros gastronómicos, tanto estatales como privados, y también la que venden los mercados agropecuarios.

El muy “crítico” instituto de cine cubano

Cinemateca de Cuba (foto: radiorebelde.cu)

“¿Queréis probar la democracia? Veniros a España a ver la democracia. Un paro del 20 por ciento”, charla el turista desde el asiento trasero. “Si quiere, hablamos de derechos humanos”, sigue diciendo. “Cuando me hablan de Cuba, yo siempre digo: ¡Por favor, hombre, por favor, un poco más de respeto, coño! ¡Que hay mucho que aprender de los cubanos!”

A rey muerto, rey puesto

Eusebio Leal es un mentiroso redomado

Culminó la primera etapa de la Feria “Internacional” del Libro, esa que transcurre en La Habana, y que esta vez estuvo dedicada a la cultura china, o quizá sería mejor decir que a tres o cuatro chinos encargados de encumbrar a los dictadores que gobiernan el “gigante asiático”, esos que viajan por el mundo ensalzando a sus tiranos.