Tomado de Granma
“Cuba no está ajena a este problema de salud y las estadísticas no mienten. Más del 45 % de la población mayor de 15 años consume bebidas alcohólicas, fundamentalmente en los rangos de edades comprendidos entre 15 y 44 años de edad; mientras la mayoría de los dependientes alcohólicos tienen edades que oscilan entre 25 y 42 años, según las investigaciones de la Unidad Nacional de Promoción de Salud y Prevención de Enfermedades”.
“Es clara la tendencia a la iniciación en la ingestión cada vez más precoz, sin establecerse diferencias por sexo, ya que estudios recientes sugieren que las mujeres beben hoy a la par de sus homólogos varones, tendencia que complejiza este escenario, si tenemos en cuenta que las féminas, biológica y psicológicamente, son más vulnerables”.
“El porcentaje de ingesta de bebidas alcohólicas más elevado se identifica en el centro del país con un 53 %. Las mujeres de nivel educativo superior consumen más alcohol (24 %) que las de niveles educativos inferiores. En los hombres, el por ciento más elevado de consumidores se encuentra entre aquellos sin estudio o que solo han llegado al nivel primario, refiere la encuesta”.
“Advierte el profesor Ricardo González Menéndez, reconocido experto en adicciones, en su artículo La atención integral al alcoholismo: experiencia cubana, quien reflexiona sobre cómo “pese a que el alcohol y el alcoholismo se erigen actualmente como la droga y drogadicción de mayor significado socioeconómico y humano, poco se ha avanzado en lo referente a la clásica actitud social mundial de subvalorarlo como problema de salud, al compararlo con otras drogadicciones”.