
atusaludenlinea.com.- Antes de convertirnos en madres tenemos un concepto específico sobre el significado de la paciencia, pero luego que tienes un hijo esa palabra cobra una fuerza diferente y muy poderosa, porque si no la practicas es difícil desempeñar el rol de la maternidad.
En el embarazo tenemos vivencias que de alguna forma nos pueden ir preparando para lo que vendrá… no es suficiente, pero las molestias matutinas, mareos, la acidez y muchas otras condiciones típicas de esos meses solemos asumirlas con paciencia.
Con la llegada al mundo de los hijos, comenzará el proceso de alimentación, el cansancio por no lograr dormir como antes, todo el mundo diciéndote lo que puedes hacer para que el bebé deje de llorar… esos días lo que nos mantiene en pie, además de sabernos madres y por fin conocer a ese ser que nos acompañó en nuestro vientre por nueve meses, es la paciencia para asimilar todo lo que nos está pasando al mismo tiempo.
Nuestros hijos van creciendo y somos felices por las habilidades que demuestran a cada instante… también vienen los berrinches, la inapetencia, el tema natural de los niños por curiosear poniéndose incluso en riesgo, desordenan en casa, pasarán luego por la adolescencia… sabemos que esas etapas son normales y para afrontarlas, entendemos que la paciencia es nuestra mejor aliada.
Cuando tienes más de un hijo no puedes vivir sin tener paciencia, porque cada uno tendrá necesidades diferentes que debes atender y muy probablemente te pedirán que les ayudes al mismo tiempo
Ni hablar de tu relación de pareja, tendrás que tener mucha paciencia para internalizar los cambios que ocurren cuando llegan los hijos, si bien traen una inmensa alegría al hogar lleva tiempo acostumbrarse a la faceta de ser padres.
Además, cuando eres madre comienzas a compartir con otras mamás que tendrán estilos distintos de crianza, estarán las abuelas opinando sobre la forma en que actúas, un jefe que le cuesta comprender que no puedes ir al trabajo cuando tu hijo está enfermo… allí la paciencia será esencial para salir airosa al momento de llevar adelante esas relaciones.
Lo importante es recordar que paciencia no es sinónimo de aguantar sin exponer puntos de vista propios o dejar de exigir que se respeten nuestras decisiones, es simplemente comprender que hay sucesos a nuestro alrededor que son más fáciles de manejar desde el optimismo, sabiendo que pasarán y podremos lograr objetivos sin vivir en constante conflicto o con estrés, que al final no reportan ningún beneficio a nuestra salud física y mental.
Al ser madre, sabes lo que es tener paciencia…