
Cuando el esposo de Parker, Johnny, recibió la llamada de la mujer en la que le decía que había tenido un aborto, fue corriendo a la casa y la encontró cubierta de sangre. Parker le dijo que había tirado al bebé por el retrete.
Tras ser llevada al hospital, los médicos se dieron cuenta de que la mujer nunca había estado embarazada y cuando su esposo regresó a la casa encontró el cadáver del chihuahua de ocho meses en la basura.
Al parecer, la mujer llevaba 7 meses fingiendo el embarazo y aunque nunca lo dejaba ir con ella a los ultrasonidos, su esposo le creía. “Supongo que sacaba la barriga todo el tiempo porque parecía que lo estaba y también me mandaba fotos de los ultrasonidos”, dijo a ABC 7.
Parker fue encarcelada bajo una fianza de siete mil dólares.