
Dos hombres que estuvieron en las fuerzas armadas que se encontraban jugando la aplicación Pokemon Go en un parque, atraparon no precisamente a Squirtle sino a un hombre con historial delictivo solicitado que estaba en ese momento molestando niños.
El hecho se dio en Los Ángeles, California. Dos ex Marines que jugaban Pokemon Go en un parque publico ubicado al sur de California no encontraron uno de los personajes de la serie animada, sino un hombre que era solicitado por intento de homicidio.
Este fenómeno se juega a través de un aplicativo en el Smartphone y tiene el objeto de atrapar figuras que aparecen en realidad aumentada, es decir, que se necesita un dispositivo especial para verlos, en la casa, en los centros comerciales, en la calle o cualquier espacio.
En horas de la mañana del martes Seth Ortega, de 24 años y Javier Soch de 26, se encontraban a la caza de Pikachu y Ash Ketchum en un parque público de Fullerton, en el condado de Orange, mismo sitio donde otros jugadores intentaba atrapar a esos personajes de la serie animada.
Soch declaró a la prensa que mientras la aplicación en su smartphone se detuvo, alzó su cabeza y se fijó en un hombre de apariencia desaliñada y alterada que molestaba a una mujer y sus tres hijos.
Inmediatamente le comentó a su amigo, que en esta ocasión debían estar cautelosos y observar a los alrededores, tal como les indica el juego por lo cual decidieron seguir al hombre de extraña apariencia que ya había abordado a otros niños.
Minutos después, el mismo sujeto estaba abordando a otros dos niños y que a uno de ellos lo agarraba de un brazo y de una de sus piernas, por lo que Ortega intervino para retirla del parque mientras Soch llamaba a la policía.
El sospechoso al ser procesado por la policia de Fullerton, descubren que se trataba de Jacob Kells, un indigente de 39 años de edad que poseía en su haber una orden de arresto en el centro de California.
Con información de univision.com.