
El Estado Islámico asumió este sábado la matanza de 84 personas en Niza (sudeste de Francia), demostrando ahora una una nueva forma de atentar contra el mundo, en un intento redireccionar el perfil del autor y la magnitud de la masacre.
Francia cuando aún no se recuperaba del atentado a la revista satírica Charlie Hebdó, enfrentó los ataques yihadistas que dejaron 130 personas en una noche que será recordada por la historia.
Aún en shock por la masacre perpetrada con un camión y atormentados por las imágenes atroces de personas aplastadas bajo las ruedas del vehículo, los supervivientes y los familiares de las víctimas buscaban el sábado información o apoyo psicológico en los hospitales de la ciudad.
El sábado, el balance de la matanza seguía siendo de 84 muertos y 202 heridos, 52 de ellos entre la vida y la muerte. Entre las víctimas mortales figuran 10 niños. 17 extranjeros murieron en el ataque, entre ellos tres alemanes, dos estadounidenses, tres tunecinos y tres argelinos.
Con información de Agencias