Las represalias tomadas por el régimen cubano contra aquellos que no comulguen con sus políticas no tiene limites.
El caso de Armando Torres Pozo dispara las alarmas de la población cubana. Su bebé, Lesiat Torres Carrión de 4 años, sufre de parálisis cerebral y no tiene recursos como costear sus medicamentos y alimentos.
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Desesperado, pidió ayuda a medios independientes y opositores, quienes armaron una campaña de recolección con el fin de darle mejores condiciones a su hijo, ya que viven en un casa a punto de caerse.
Tal parece que esto no le gustó al régimen.
Reseña el portal Diario de Cuba, quien participó en la colecta, que varios funcionarios de la Seguridad del Estado cubano, en compañía de funcionarios de Vivienda, Planificación Física, Salud Pública y trabajadores sociales, acudieron a la casa de Armando para amenazarlo y decirle que no fuera a recibir las donaciones hechas por las personas que no estuviera ligadas con la “revolución”.
Manuel Sardiña, un vecino de Torres Pozo fue quien ofreció la información al medio independiente, asegurando que los oficiales, además, dijeron que le quitarían la custodia del niño.
Inclusive, para que no le quedaran dudas, el menor le fue sustraído de las manos del hombre y fue llevado al hogar de ancianos América Labadí.
De acuerdo con el testimonio de otra vecina, que pidió anonimato, las autoridades dijeron que sus casa no estaba en condiciones para albergar al niño.
“Dijeron que el polvo le hace daño a Lesiat. La gente de Vivienda y Planificación Física quedaron en repararle la casa. Es indignante que hayan demorado cuatro años en darse cuenta de las condiciones en las que viven”
Luego de esto, el padre no quiso hablar con periodistas ni recibir ningún tipo de ayuda por parte de la disidencia, a pesar de que no tiene dinero con que comer ni comprar medicinas para su hijo.
El régimen le otorga una “ayuda” mensual de unos 10 dólares mensuales, que a duras penas alcanza para las medicinas.
Armando Torres, es un señor de 63 años de edad que cría a su hijo en solitario. Intentó desempeñarse como cuentapropista lustrando zapatos y vendiendo frituras, pero los impuestos y las pocas ganancias lo obligan a quedarse a cuidar a su bebé.
El niño no recibe los alimentos necesarios.
La campaña que se realizó en favor al menor alcanzó la suma de 703 euros en sólo 24 horas, con esa cantidad, el pequeñó Lesiat y su padre tendrían suficiente dinero para establecerse.
Revolucionarios a favor
No conformes con la humillación que le hicieron pasar al sexagenario, una fiscal le reprochó al padre sobre él caía la culpa de que el niño no tuviese sus medicamentos.
“la culpa de que al niño no le subsidien los medicamentos es de él, porque nunca fue a reclamarlo en ningún lugar”.
Organizaciones adeptas a la dictadura como los Comité de Defensa de la Revolución (CDR), la Federación de Mujeres Cubanas (FMC) y otras, estuvieron de acuerdo con los métodos empleados por los funcionarios para intentar evitar que esos recursos lleguen a manos de Torres Pozo
Redacción Cubanos por el Mundo / Con información de Diario de Cuba
@hchirinosch