Piso territorio mexicano el 4 de enero, a través de Tapachula, Chiapas, donde le realizaron el proceso de ingreso y le otorgaron un salvoconducto para permanecer en territorio mexicano en su paso hacia Estados Unidos. Maricelys Alonso Rodríguez, una cubana hoy varada en Nuevo Laredo, no pensó que lo utilizaría por mucho.
Alonso está actualmente albergada en la Casa del Migrante. Agradece el trato recibido, las atenciones y la colaboración de propios de la zona. Pero eso no era lo que tenía en mente. La vida que imaginaba encontraría tras salir de Cuba, era totalmente diferente.
“No estamos mal atendidos, pero no es la condición que andábamos buscando. Nos han dejado en el aire”
Confiesa sentirse confiada que el nuevo presidente de Estados Unidos, Donald Trump, tenga un gesto de buena voluntad con centenares de cubanos que como ella, continúan esperanzados en llegar a Estados Unidos.
“Confío en que Dios le toque su corazón y que tenga en cuenta a los que estamos acá, porque sabemos que los que vienen atrás están sin solución.”
Una crisis de todos
El empinado camino hacia la libertad ha sido una carga aún más dura para algunos. Mujeres embarazadas y con menores de edad, han emprendido la dura travesía por Centroamérica hacia Estados Unidos, quedando hoy en medio de la calle.
“Hay cualquier cantidad de niños. Hay varados en el puente, mujeres con niño. Eso es caótico, una mujer que lleva una carga en su vientre, con malestar, se siente vulnerable.”
Redacción Cubanos por el Mundo