
Para evitar filtraciones de información a la prensa, el portavoz de la Casa Blanca, Sean Spicer ordenó la revisión de teléfonos móviles de empleados de la residencia presidencial, según informaron medios estadounidenses.
La reconocida agencia de noticias CNN, Spicer decidió convocar a los empleados a su oficina para expresarles su “frustración” por filtraciones que han ocurrido desde la toma de posesión de Donald Trump el pasado 20 de enero.
La reunión con carácter de “emergencia” según el portal Político contó con la revisión de los dispositivos telefónicos que tuvieron que dejar sobre una mesa para un “chequeo”.
Guerra a las filtraciones
De acuerdo a la publicación, el portavoz advirtió a los presentes de que el uso de aplicaciones de texto codificado, como Signal o Confide, supone una violación de la ley. Por ello Spicer, en compañía del abogado de la Casa Blanca, Don McGahn, solicitó a los empleados que facilitaran sus teléfonos para comprobar que ni usaban las citadas aplicaciones ni estaban en contacto con periodistas de manera privada.
No solo se revisó los teléfonos de trabajo, sino los personales y se filtró el asunto luego de que Trump declarara el pasado 16 de febrero, la guerra a las filtraciones a la prensa de información sobre su Gobierno, que se han multiplicado en las últimas semanas.
Con información de La Nación