Un grupo conformado por dieciséis militares retirados de alto cargo solicitaron a la nueva administración estadounidense dirigida por Donald Trump, continuar el proceso de normalización de relaciones con Cuba con el propósito de mantener la “seguridad nacional” además de proteger la estabilidad de la región.
A través de una carta entregada al teniente general H.R. McMaster, asesor de Seguridad Nacional del Presidente, los oficiales retirados realizaron su solicitud al gobierno de Trump, comunicado que se hizo publicó el jueves.
“La ubicación de Cuba en el Caribe y la proximidad a EE.UU. la convierten en un socio natural y estratégicamente valioso sobre cuestiones de interés inmediato, incluido el terrorismo, el control de fronteras, la interdicción de drogas, la protección del medioambiente, y la preparación para emergencias”
En la comunicación, los militares insistieron en que para la seguridad de Estados Unidos es importante garantizar la estabilidad económica de Cuba, por lo que las relaciones deben permanecer para los militares retirados.
“Reconocemos que el régimen actual debe hacer más para abrir su sistema político y dialogar con el pueblo cubano. Pero si no somos capaces de participar desde el punto de vista económico y político, lo cierto es que China, Rusia, y otras entidades cuyos intereses son contrarios a los Estados Unidos, correrán a llenar ese vacío”, destacaron.
Del 14 al 17 de marzo, seis de los cubanos firmantes del documento sostuvieron encuentros con la cancillería y los Ministerios de Energía, Agricultura, Comercio e Inversión Extranjera, tras recibir la invitación del gobierno cubano. Además también visitaron el puerto de Mariel y otro encuentro con 12 oficiales del Ministerio del Interior.
“Nos hicieron un resumen significativo de hora y media en Power Point sobre sus preocupaciones de seguridad y sus pensamientos sobre la cooperación con los Estados Unidos”, comentó el general de brigada (retirado) Stephen A. Cheney, quien caracterizó a los oficiales como “un grupo muy interesante de militares en activo”, sin dar más detalles.
“Algunos cuestionaron por qué no nos reunimos con disidentes, pero este no era el propósito del viaje sino escuchar a la gente del gobierno, tener una idea de cómo funciona y cuáles son sus intereses”, agregó.
El propósito de la carta es influir en la revisión política coordinada por el Consejo de Seguridad Nacional hacia Cuba. La carta asegura que Estados Unidos “debe tomar en cuenta todos los factores de seguridad nacional en consideración” y no mirar la política actual “simplemente como algo que Obama hizo y porque lo hizo él, lo odias”, dijo el general.
Aseguran que la principal preocupación desde el punto de vista de seguridad, destacó, es que pueda ocurrir un éxodo masivo debido al empeoramiento de la situación económica de la isla, una posibilidad que “a 90 millas de nuestras costas, no nos hace ningún favor”.
“Si se sienten desesperados, van acercarse a quienes nosotros no quisiéramos”, agregó el general de brigada David McGinnis, en referencia al papel creciente de potencias como China, Rusia e Irán en la región.
Cheney hizo énfasis en el nivel de cooperación alcanzado con Cuba en materia de seguridad, tras el referido “deshielo” iniciado por Obama, sin embargo aseguró que “la frustración” del régimen cubano es que las reuniones rutinarias previstas para dar continuidad a esos mecanismos de cooperación han sido canceladas por la Administración Trump, “no porque haya un cambio de política sino porque el personal no está.”
Además esperan por un posible de levantamiento de restricciones comerciales y financieras en materias de producción agrícola, que podrían beneficiar a industrias estadounidenses.
“Claramente el embargo no ha funcionado. Tenemos que buscar nuevas acciones si queremos aumentar nuestra seguridad”, añadió el teniente general retirado John G. Castellaw, quien también viajó a Cuba junto a Cheney y McGinnis.
Redacción Cubanos por el Mundo / Con información de El Nuevo Herald