
El robo de una lancha del Ejército cubano, tiene a los oficiales del régimen allanando las viviendas de antiguos balseros buscando respuesta sobre su paradero.
Según explicó Solainy Salazar, las Fuerzas Armadas Revolucionarias allanaron su casa en La Habana, ya que su esposo había intentado salir de Cuba por mar en varias ocasiones.
“Estaba descansando junto a mi niño de cuatro años cuando me llamaron los vecinos y descubrí a los oficiales que estaban revisando mi patio”
Los oficiales señalaron a la mujer y a su esposo de cómplices del robo, a pesar no encontrar indicio alguno.
“Entraron a la casa y me dijeron que iban a registrar todo porque estaban buscando una lancha inflable y que tanto yo como mi esposo éramos cómplices del robo”
José Yans Pérez, esposo de Salazar, es uno de los 20 balseros del faro que intentaron entrar a Estados Unidos refugiándose en una estructura al noreste de Cayo Hueso. Intentó escapar de cuba unas seis veces.
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Los policías y agentes de la Seguridad del Estado acusaron a Solainy Salazar de ser cómplice en el robo de la lancha y calificaron de antisociales y contrarrevolucionarios a todos los miembros de la familia.
“Me ofendieron de palabra cuanto quisieron y cuando los amenacé con quejarme se mostraron indiferentes, porque saben que no les va a pasar nada”
Los oficiales amenazaron con detenerla pese a los ilegal del registro.
“Amenazaron con detenerme. Nunca llevaron los testigos necesarios para hacer un registro ni me mostraron ninguna orden judicial para entrar a mi hogar. Todo esto lo hacían delante de mi niño pequeño”.
Alfredo Mena, un balsero que intentó en cuatro ocasiones abandonar la isla, también fue objeto de un registro el miércoles pasado.
“Vinieron a mi casa y me rompieron la puerta sin orden de registro. Me llevaron a la unidad de la policía y me acusaban de haberme robado una lancha de las FAR
Mena asegura que los oficiales preguntaban el porque quería abandonar la Isla si en Estados Unidos todo era peor.
“Los oficiales que me atendieron me decían que por qué nos queríamos ir a Estados Unidos, si allí mataban a la gente como nosotros y otra serie de mentiras”,.
Mena, de 50 años, natural de la provincia de Granma, dice que fue amenazado con ser “deportado” a oriente, pues reside en La Habana sin tener una dirección registrada oficialmente en la capital.
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Redacción Cubanos por el Mundo / Con información de El Nuevo Herald