La Guardia Nacional Bolivariana y la Policía Nacional Bolivariana hizo alardes de su amplio arsenal para reprimir a los manifestantes en Venezuela. Los protestantes también hicieron lo suyo. Desarmados y sin violencia, los opositores al régimen de Maduro le respondieron a los cuerpos represivos de forma sorpresiva: a punta de excremento.
Mientras los policías dispersaban a los opositores con gases lacrimógenos, los manifestantes utilizaban su nueva arma “biológica”: puputovs o bolsas contenedores de excrementos.
“Estarán muy entrenados para combatir pero no están preparados para toda la mierda que se les viene encima”, denunciaban los manifestantes en Twitter en referencia a los policías y las fuerzas de Maduro.
“Son asquerosamente efectivas”, indicaba otro tuitero sobre estas nuevas armas para contrarrestar los ataques de gases lacrimógenos.

La protesta de este lunes era para consignar ante Elías Jaua, delegado para encabezar la Constituyente Comunal de Maduro, un documento donde rechazaban esta propuesta presidencial por considerarla un “fraude” a la democracia. Sin embargo, los cuerpos represivos evitaron que los manifestantes llegaran al lugar.
Formados con un gran cordón que impedía el paso a los manifestantes, justificaban evitar que los opositores continuaran su tránsito por “no tener permiso” para manifestar en el oeste de la ciudad, considerado tierra del chavismo.

La marcha partió desde 11 puntos de la capital, que amaneció tomada en varios sectores por centenares de guardias nacionales y policías. Una treintena de estaciones del metro fueron cerradas “por seguridad” y para evitar la congregación del pueblo en las manifestaciones.
Tras un mes de protestas, todas las manifestaciones opositoras han sido bloqueadas por los cuerpos de seguridad en la ciudad capital, sede del Gobierno y principales ministerios.
“Los venezolanos no podemos aceptar que pretendan hacer una constitución para los intereses de la narco corrupta cúpula madurista y no del país”, afirmó el dirigente opositor y excandidato presidencial Henrique Capriles en su cuenta de Twitter.
Redacción Cubanos por el Mundo / Con información de Agencias