La brutalidad policial en Cuba no tiene límites. Las acciones de los efectivos al momento de realizar arrestos dejan mucho que desear, no importa si eres disidente o simplemente un ciudadano común.
El diario digital 14ymedio, reseña el caso de Dionis Pinillo, un joven cubano que fue golpeado salvajemente por oficiales de la Policía Revolucionaria, causándole graves heridas así como un brazo fracturado que tuvo que ser tratado de manera urgente.
Para Pinillo, al ataque de los uniformados se debe a su color de piel. “Yo caigo mal aquí por mi raza. No dudo de que me golpearan así por ser negro”, expresa el hombre tirado en una cama con su brazo enyesado.
Todo ocurrió el pasado 25 de marzo en un pequeño poblado de Matanzas. Al parecer, Pinillo de 33 años, estaba por entrar al Piano Bar cuando observó una turba. Decidió acercarse para saber que pasaba, y fue en ese instante que los oficiales lo observaron y se le fueron encima.
Los oficiales lo acusan de portar un arma blanca, pero para el, la golpiza parece ser por motivos raciales.
“Yo sé que nunca he sido un santo, pero no merecía que me partieran un brazo ni me dejaran defenderme. Unos seis o siete oficiales borrachos me derribaron y comenzaron a patearme y a golpearme con porras. Intentaba librarme pero ellos conocen técnicas de artes marciales”
Producto de la fuerte golpiza, el joven ahora carga un brazo enyesado, heridos en varias partes de su cuerpo, algunas ameritaron sutura de hasta 14 puntos.
“Me desbarataron el hueso del brazo derecho. Tuvieron que operarme de emergencia al día siguiente. Tengo dos láminas de metal en el hueso y siete tornillos puestos, además de una herida de 14 puntos”.
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Testigos

Yaidelos Tolón, una joven de 23 años fue testigo de la golpiza propinada a Pinillo.
Ella fue una de las tantas personas que le gritaban a los oficiales “abusadores” mientras golpeaban al indefenso hombre.
“Hasta dispararon al aire para que la gente se calmara porque veíamos cómo lo golpeaban salvajemente”.
Tolón coincide con Pinillo en que la persona que más lo golpeó fue un expolicía, conocido como “El Ninja”, expulsado de las fuerzas del orden por el uso abusivo de la fuerza, aseguran ambos.
“Yo no sé qué habrá hecho, pero ninguna persona merece que la golpeen mientras está en el suelo”.
Abandonado a su suerte
Luego de la golpiza, los oficiales se lo llevaron a la Unidad policial. Pinillo se quejaba del dolor, pero eso no hacía mella en la actitud de los oficiales.
Al pasar las horas, el hombre fue abandonado a su suerte en el hospital Mario Muñoz donde fue atendido. Los oficiales le advirtieron que no debía decir que estaba detenido.
“Quieren vincular este hecho con mi pasado pero yo soy un hombre de bien. Trabajo como jefe de brigada en los almacenes del Ministerio de Comercio Interior en el municipio, repartiendo granos y arroz. No he hecho nada malo después que salí de prisión”.
Redacción Cubanos por el Mundo / Con información de 14ymedio