Este jueves fue anunciada un conjunto de medidas por el Consejo de Ministros de Cuba, que promete poner más control al trabajo por cuenta propia en la Isla
Según informan medios estatales, estas medidas se aplican con el fin de evitar “desviaciones en el diseño de la política”, sin especificar cuáles serán.
Entre los ejemplos lista “la utilización de materias primas, materiales y equipos de procedencia ilícita; incumplimientos de las obligaciones tributarias y subdeclaración de ingresos; imprecisiones e insuficiencias en el control; y deficiencias en la contratación”.
No obstante, el Consejo de Ministro admitió la validez de las pequeñas empresas privadas como fuentes de empleo, y un modo de incrementar la oferta de bienes y servicios, “con niveles aceptables de calidad”.
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Los pequeños negocios privados cada día cobran más fuerza en la isla comunista. El 2016 cerró con más de medio millón de cubanos trabajando por cuenta propia.
Los emprendedores intentan abrirse camino por sí mismos, pero tienen que enfrentarse al rigor de los inspectores gubernamentales, a menudo acusados de aplicar multas injustas y excesivas, y a las trabas impuestas por el centralismo en la isla.
Esta arremetida por parte del régimen al sector privado, viene asomándose desde mediados del 2016, cuando funcionarios decidieron no otorgar nuevas licencias argumentando “indisciplinas sociales” el locales, sobretodo los paladares.
Por otro lado, una de las quejas más frecuentes de los emprendedores radica en el desabastecimiento y la falta de mercados mayoristas.
Para sacar sus servicios y productos adelante deben constantemente buscar modos para adaptarse a la escasez y comprar en numerosas tiendas minoristas a precios que no ofrecen demasiada ventaja.
Redacción Cubanos por el Mundo / Con información de Martí Noticias