La tan ansiada unificación monetaria podría llevarse a cabo antes de lo esperado. El régimen ha dado por sentado que es una de sus prioridades antes de que Raúl Castro salga del poder, pero esto genera ciertas dudas y temores en la población, quien ha convivido por casi cuatro décadas con las dos monedas.
Según informa la IPS, algunos cubanos afirman que el impacto de la unificación dependerá de cómo se lleve a cabo.
Maricelys Martínez, una ingeniera industrial que vive en Cienfuegos, afirma que toda Cuba está alarmada por la situación.
“Todo el pueblo está alarmado con esta situación, si cada día se presenta mayor escasez de muchos productos de la canasta básica”, comentó Martínez. “Muchos hogares se sienten desprotegidos ante el alza de los precios, que se ha hecho insostenible e incide directamente en ancianos, madres solteras, etc”, añadió.
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El Peso Convertible (CUC), entró en vigencia en 1991, como medida para no dejar morir la economía cubana e intentar salvar al devaluado Peso Cubano (CUP).
Las varias tasas cambiarias entre las dos monedas oscilan de uno por uno hasta un CUC por 25 CUP.
La compra de un CUC para las personas naturales a través de bancos y las casas de cambio se sitúa en una tasa fija de 24 pesos cubanos y la venta en 25, mientras que dentro del sector empresarial estatal existen otras tasas.
De ahí el alcance del fin de la dualidad monetaria en cada resquicio de la vida cubana.
La profesional consideró que la unificación monetaria “no es urgente ni tan necesaria mientras no exista estabilidad económica”. No obstante, concluyó que confía en que las autoridades “tomen todas las medidas pertinentes para afectar lo menos posible al pueblo, en beneficio de todos por igual”.
Los focos sobre el fin de la dualidad monetaria se encendieron el 21 de diciembre, cuando Raúl Castro, dijo en la última sesión parlamentaria de 2017: “debo reconocer que este asunto nos ha tomado demasiado tiempo y no puede dilatarse más su solución”.
“Aunque la eliminación de la dualidad monetaria y cambiaria por sí misma no solucionará mágicamente todos los problemas acumulados en la economía cubana, constituye el proceso más determinante para avanzar en la actualización del modelo económico”, indicó.
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Por otro lado, algunos cubanos afirman que el sector más pobre de la población es donde se sentirá el mayor impacto de esta unificación, o al menos así lo informa una jubilada cubana.
“En cuanto al impacto en la sociedad cubana, ahí tengo grandes dudas. Creo que va a afectar al sector más pobre de la población, en especial a los jubilados como yo”, estimó la mujer
Para el jubilado Rolando López, se deben tomar otras medidas para lograr el objetivo final, que es “una adecuación razonable entre salarios, precios y ganancias”. Y la bióloga Marta Elena Herrera lamentó: “productos sacados de la tierra que nos vio nacer, debo pagarlos en una moneda que no es con la que a mí me paga el Estado”.
El 22 de octubre de 2013, el gobierno informó sobre el inicio de un cronograma para realizar en un plazo sin precisar la unificación monetaria y cambiaria.
Redacción Cubanos por el Mundo