El régimen cubano planea invertir este 2018 unos 700 millones de pesos a la paupérrima industria del cemento en Cuba, con el objetivo de duplicar la producción para 2025, según informa la Agencia Cubana de Noticias (ACN).
Dicho sector se mantiene estancado desde hace años y es uno de los factores que agudiza la crisis de viviendas en Cuba.
Los cubanos no pueden acceder al material normalmente, sino que deben hacerlo a través de las empresas del Estado en las que nunca se consigue, sino en el mercado negro a precios elevados.
Pavel Cansino Ávila, director adjunto del Grupo Empresarial del Cemento, afirmó que una de las primeras acciones será el montaje de una nueva fábrica en Santiago de Cuba en sustitución de la obsoleta planta José Mercerón, de 1955.
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La obra debería estar lista en tres años, con una capacidad para producir al año cerca de un millón de toneladas de clínker (materia prima para la elaboración de cemento) y 1.200.000 toneladas de cemento gris.
Dijo que también este año se mejorarán dos fábricas en las provincias centrales de Camagüey y Sancti Spiritus, esta última la única en Cuba que produce cemento blanco.
Cansino adelantó que la aspiración de las autoridades es recuperar otras seis plantas en toda la isla, entre ellas una situada en el Mariel, cerca de La Habana, construida en 1918.
La propia agencia de noticias castrista afirmó que la falta de inversión en la industria originó una debacle en la producción del material y por ende la escasez es elevada.
El pasado diciembre el general Raúl Castro insistió búsqueda de soluciones “ágiles” a la escasez de vivienda y anunció la creación de “un programa abarcador”, que pretende impulsar el uso de “diferentes tecnologías de la construcción” y la producción local de materiales.
Redacción Cubanos por el Mundo