Unas vacaciones de ensueño terminaron siendo una pesadilla para Sue Brewer de 61 años y su esposo, quienes estuvieron 15 días en un hotel en Varadero el pasado julio de 2017 y aseguran que la experiencia fue “horrenda”.
Según reporta el diario británico The Sun, la sexagenaria viajó a Cuba con la esperanza de tener un merecido descanso.
“Fuimos a Cuba de vacaciones familiares solo los adultos. Nunca habíamos estado antes y escuchamos que era un país hermoso, así que decidí probarlo”
Ella adquirió un paquete de dos semanas en el hotel Grand Memories de Varadero. Pero todo comenzó cuando decidió darse un chapuzón en la piscina, la que describió como un “gran basurero”.
“Me metí en el agua y sabía que algo no estaba bien. Estaba a la altura de la cintura y parecía realmente sucio y tenía un color verdoso”.
“Cuando lo informé, el representante dijo que se habían quedado sin cloro y que no había en toda la isla. Cerraron la piscina y se llevaron todas las sillas y nadie pudo entrar por el resto de nuestras vacaciones “.

Esa noche, Brewer no pudo dormir por la diarrea que presume adquirió por el baño en el agua verdosa.
“Para el lunes tenía el estómago trastornado con terrible diarrea. No puedo permitirme tener un virus porque tengo una “panza” muy delicada”
“Tuve que ir a ver al médico del lugar y eventualmente, el jueves, me llamaron una ambulancia para llevarme al hospital. Allí estuve conectado a un antibiótico por goteo durante un día completo “.
Sue y su esposo Keith, oriundos del Gales del Sur, tuvieron que pasar sus vacaciones tratando el malestar que había adquirido por culpa del “horroroso” hotel, expresando además que las condiciones del mismo dejan mucho que desear.
“Los restaurantes estaban tan sucios y la comida poco comestible, estaba mal cocinada y cubierta de moscas”.
“El área alrededor de las mesas también estaba sucia y cada vez que alguien nuevo venía a sentarse, la limpiadora simplemente limpiaba el desorden de las personas antes de que cayera al suelo con un trapo sucio”, afirmó.

La pareja había ahorrado todo el año para tener sus vacaciones “especiales”, tal como se lo prometió la agencia de viajes.
Tuvieron que pagar tres mil libras esterlinas (más de cuatro mil dólares americanos) por el paquete.
“Ni siquiera le hubiera dado una estrella, y mucho menos cinco”.
“Me siento tan decepcionado, nos cobraron todo este dinero por unas vacaciones de basura”.
Ahora la pareja se encuentra en una demanda contra la agencia para que se reembolse el dinero, aunque está se negó a dárselo. Si embargo el caso fue reabierto por las autoridades competentes.

Redacción Cubanos por el Mundo