El primer vicepresidente, Miguel Díaz Canel, está en la mira de analistas y expertos, que buscan en cada rastro de su trayectoria y discursos, elementos que les permitan ahondar en su perspectiva política, más allá de la sumisión y reverencia demostrada a la dinastía castrista.
Algunos creen que no es el hombre del cambio, mientras que otros dejan colar la duda citando ejemplos de la historia.
“Es probable también que Díaz-Canel, en un principio, se muestre conservador, ya que, en buena medida, debe su designación a la imagen continuista e intransigente que ha transmitido en los últimos años. De aquí a 2021, si Díaz-Canel llega a consolidarse, habrá que ver qué pasa con las reformas, que son inevitables para la propia continuidad del sistema cubano” asegura el historiador Rafael Rojas a El País.
Díaz Canel podrá “gobernar” un máximo de dos mandatos, durante diez años, según un límite legal establecido por Raúl Castro.
¿Reformista?
Jorge Duany, director del Instituto de Estudios Cubanos de la Florida International University, califica de “intrigante” al personaje, sobre quien reposa “una pregunta abierta si favorecerá o no reformas del sistema político cubano”.
Por su parte, el exdiplomático Carlos Alzugaray explica que el funcionario tuvo influencia, aunque en la sombra, en el rediseño del modelo hacia la apertura económica, por lo que lo considera “reformista”, una cualidad que podría resultar significativa en su futura gestión.
“En semanas recientes ha puesto mucho énfasis en los desafíos político-ideológicos que enfrenta la sociedad cubana, por lo cual ha sonado más conservador, pero podría ser que, como en muchos casos históricos similares dentro y fuera de Cuba, su verdadero talante emerja una vez asuma la presidencia”, plantea Alzugaray.
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Carlos Alberto Montaner, analista político, asegura que el presunto sucesor “es un apparatchik famoso por su discreción y por repetir calculadamente el discurso oficial, pero también Adolfo Suárez era el hombre que iba a ser el cancerbero de las ideas franquista y, sin embargo, ocurrió lo contrario”, argumentó.
Será este mes, el próximo 19 de abril, donde finalmente se conocerá si es Díaz Canel el sucesor de Castro, una de las tesis que más fuerza tienen hasta la fecha y que marcará un hito en la historia de Cuba y la dictadura castrista. Un antes y un después que podría significar mucho más que un simple cambio de nombre en la presidencia.
Redacción Cubanos Por El Mundo