La falta de políticas públicas eficaces para atender las demandas del transporte público es un síntoma compartido entre las autoridades de Cuba y Venezuela, ambos países sometidos por regímenes dictatoriales que parecen retroalimentarse en su mediocridad administrativa al imponer a sus ciudadanos toda clase de penurias para transportarse y alimentarse.
Cada vez resulta más difícil diferenciar un medio de transporte cubano de uno venezolano, esas unidades que los mismos ciudadanos han improvisado para rebuscarse la vida aprovechando el caos del transporte colectivo, generado por la negligencia gubernamental. Según reportaje de Martí Noticias.
En Cuba 26 personas perdieron la vida en accidentes de tránsito este año cuando viajaban en las conocidas “guarandigas”, que en muchos casos no tienen ni puerta trasera para evitar la caída de los pasajeros, una realidad que se expandió a través de la “revolución” a Venezuela, en cuyo país se les bautizó como “perreras”.
En el país suramericano la situación parece un retrato fiel de la experiencia cubana, pero ampliada a una población que supera los 30 millones de habitantes. La escasez de repuestos y de neumáticos, además de su alto costo, sumado a la inseguridad galopante, hacen que cada vez más choferes abandonen el oficio para dedicarse a otras labores.
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Anarquía
Tras la escasez de unidades y la alta demanda de usuarios, aparecieron las “perreras” que hacen honor a su nombre, en las que las personas son tratadas como animales, sin seguridad ni consideración alguna.
“No hay cómo llegar a donde uno vive. No hay transporte, uno tiene que montarse aquí, no queda más remedio”, dice una venezolana en la capital.
Mientras que un chofer que sobrevive a la crisis de ese país manejando una perrera, asegura que cada quien sube a los camiones asumiendo el riesgo.
“Cada quien sube bajo su propia responsabilidad”, enfatizó.
Una dura realidad, que al igual que la escasez de alimentos y medicinas, o a la represión a opositores, sufren los pueblos de Cuba y Venezuela, víctimas de una dictadura gemela, que la definen la crueldad, la mediocridad y la indolencia por su gente.
Redacción Cubanos Por El Mundo