Miguel Díaz-Canel concluyó su agenda diplomática en Nueva York, pero no sin antes festejar el haberse congraciado con empresarios, presidentes y artistas, en su intento por lavar la cara de la dictadura cubana y el aumentó de la represión contra opositores pacíficos, además de no darle solución a los problemas que aquejan a los cubanos desde hace décadas.
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El mandamás se quitó el traje y la corbata, se olvidó, como de costumbre, de las necesidades del pueblo, de aquellos que deben dormir en las fronteras esperando entrar algún país, o que están atravesando selvas, para bailar salsa con su esposa y tocar tumbadoras en el concierto del cubano Juan Guillermo Almeida, “JG”.
En un video publicdo en Facebook se observa al aprendiz de Raúl Castro tocando con mucho entusiasmo los tambores mientras la gente lo aupa a que lo siga haciendo.
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Díaz-Canel se mueve al ritmo contagioso de la canción que interpreta el músico cubano, hijo del ex comandante Juan Almeida Bosque, quien ofreció conciertos en la Rutgers University en Nueva York y en el Hard Rock Hotel & Casino en Atlantic City la semana pasada, de acuerdo con las publicaciones en la cuenta de Instagram del artista.
El video donde se ve a Díaz-Canel bailando tenía hasta la tarde del domingo 9,800 reproducciones y lo habían compartido 452 veces, mientras que el de las tumbadoras tenía 5,400 reproducciones y lo compartieron 350 veces.
Redacción Cubanos por el Mundo