Conforme se agrava la crisis en Cuba, son más y más las personas que sienten la necesidad de alzar su voz para exigir una mejora en las condiciones de vida de los cubanos.
En los últimos meses, hemos visto como personas influyentes, dentro y fuera de la Isla, exigen al régimen acabar con la corrupción, los apagones y la escasez, pero ¿cuál es la respuesta de el Granma? Amenazas.
Y es que el diario comunista, cargó contra los humoristas cubanos, afirmando que se burlan de la dirigencia de la Isla, quienes a su juicio hacen un “buen trabajo”, mientras los cubanos se “comen un cable”.
Este artículo podría ser una respuesta contra las recientes quejas con tono humorístico que presentó el actor Andy Vásquez, conocido por su papel de Facundo Correcto en el show “Vivir del Cuento”.
Facundo, se quejó ante los “imprevistos” apagones que comenzaron a taladrar el estilo de vida de los antillanos.
“No sigan poniéndolo más en Internet que se está yendo la luz porque entonces el enemigo empieza a hacer alardes y burlitas”, dijo Facundo en su video
O tal vez, una advertencia contra Luis Silva, el actor que le da vida a Pánfilo, quien indicó que si el régimen seguía apretando al pueblo, este se cansaría.
“Las importaciones nadie tiene que quitarlas. Las importaciones se quitan solas el día que las cosas estén en las tiendas a un precio razonable. Nadie quiere joderse la columna vertebral cargando tanto peso, por amor al arte. Quieren ganarle tanto a un televisor, que la gente sale a buscarlo a Panamá (por decir un país, porque hasta Rusia y Haití va el cubano)”, dijo Silva cuando el régimen anunció regulaciones a las importaciones.
Si bien, el órgano del partido comunista se hizo el ofendido, y cargó con todo contra los humoristas que hace vida en la Isla, y que alejan a los cubanos de la miseria y el estrés que significa vivir en un país donde todo falta y nada se resuelve.
“El personaje oficial, el cuadro político, el simple dirigente del barrio, el que alguna vez dirigió y ya no lo hace, e incluso los miembros de las instituciones del orden o la legalidad, se han convertido en blanco predilecto a la hora de armar los personajes más ridículos o los que asumen roles negativos en no pocas producciones audiovisuales (humorísticas o no) de los últimos tiempos”, se lee en el artículo del Granma.
Lo que genera incognita es ¿están amenzando a los humoristas? La pregunta sale a escena en vista de que al ser el principal medio del régimen cubano, muchos dirigientes y funcionarios represores, podrían regirse por esta linea.
Redacción Cubanos por el Mundo