El gobierno de Rusia fue enfático al asegurar que el accidente ocurrido tras la explosión de un misil nuclear “no les incumbe” a ningún organismo internacional u otro país interesado en saber lo ocurrido.
La Organización del Tratado de Prohibición Completa de los Ensayos Nucleares (CTBTO), indicó que Rusia apagó cuatro monitores del organismo, para que dejaran de transmitir datos sobre la explosión nuclear.
La CTBTO, expresó que dos estaciones de monitoreo en Dubna y Kirov, cerca de donde presuntamente ocurrió la explosión que dejó además varios científicos muertos, dejaron de enviar datos por dos días.
Esto hace imposible medir la cantidad de radiación que emitió el objeto que estalló, detalla Infobae.
Otras dos estaciones, Peleduy y Bilibino, se sumaron poco después, aumentando las sospechas sobre un presunto encubrimiento de parte de Moscú, especialmente luego de que autoridades locales en Severodvinsk confirmaron un fuerte aumento temporal de los niveles de radiación.
Por otro lado, el viceministro de Exteriores ruso, Sergei Ryabkov, afirmó que el accidente “no le incumbe” a la CTBTO.
“Es esencial mantener en mente que la entrega de información de nuestras estaciones nacionales que forman parte del sistema de monitoreo internacional es enteramente voluntaria, y es así para cualquier país”, agregó.
Los mandatos del CTBTO sólo cubren ensayos nucleares, agregó Ryabkov, por lo que el accidente del 8 de agosto “no debería tener conexión” con las actividades del organismo, que no tienen jurisdicción sobre el desarrollo de armas.
“Las explicaciones exhaustivas sobre lo que ocurrió y cuáles fueron las consecuencias ya fueron dadas por las estructuras relevantes”, explicó, recalcando que el misterioso accidente “no trajo riesgos” para el medio ambiente o las personas.
El presidente de Rusia, Vladimir Putin, informó que el accidente no pone en riesgo a las personas, y que se tomaron todas las medidas de seguridad.
Redacción Cubanos por el Mundo