La violencia comunista de nuevo en evidencia. El castrismo organizó a sus hordas comunistas para llevar a cabo un acto de repudio y asaltar la vivienda de Anyell Valdés Cruz, una de las personas que estaban acuarteladas el pasado noviembre de 2020 en la sede del Movimiento San Isidro en La Habana, demostrando una vez más la naturaleza violenta e intolerante que los caracteriza, eso sin mencionar que la turba violó las medidas de prevención contra el coronavirus y los oficiales no impusieron ningún tipo de multa.
A través de redes sociales se posteó un video dónde se observan varias personas, algunas con carteles de Fidel Castro y otras sin siquiera nasobuco, organizándose frente a la vivienda de la activista para comenzar el asalto ¿la razón? Valdés Cruz junto con el activista Adrian Rubio pintaron en una de las paredes del local dónde vive la frase “Patria y Vida”.
De acuerdo con la iniciativa legal Cubalex, el acto de repudio era para “apoyar” a los esbirros de la Seguridad del Estado para que desalojaran a Valdés Cruz y a su familia del local donde viven. “La intendente del municipio de Arroyo Naranjo junto con agentes de la Seguridad del Estado se encuentran en las afueras del mismo para sacarlos del lugar donde hace más de cinco años vive. Con ella se encuentra Adrian Rubio”, denunció.
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Al parecer, al castrismo le molestó que Valdés Cruz hiciera una protesta donde pintó la frase “Patria y Vida” en referencia a la canción de Yotuel Romero, Gente de Zona, Descemer Bueno, Maikel “Osorbo” y El Funky, que se ha convertido en el himno de los cubanos.
Durante el acto de repudio vemos como la horda comunista, sin importarle ningún tipo de ley, amenaza, ofende y viola la propiedad privada, traspasando la reja de la vivienda para atacar a los disidentes. “Nosotros con Patria y Vida, revolución es represión, no queremos más dictadura. Díaz-Canel no te queremos” se lee en la pared pintada por los activistas.
Informan que los organizadores del acto de repudio son maestros de la escuela dónde estudia su niño e integrantes de los nefastos Comités de Defensa de la Revolución (CDR). Rubio, el activista que grabó todo este acto violento, detalló que los castristas echaron potes de pintura sobre los cristales de la puerta y ventanas. También arrojaron petróleo sobre el portal.
La idea de este violento acto era tapar el mensaje que Valdés y Ramos habían pintado en la pared de la vivienda, demostrando el desespero de la dictadura por intentar aplacar el mensaje de “Patria y Vida” que se expande rápidamente por toda Cuba, incluso más rápido que su nefasta represión.
Redacción Cubanos por el Mundo