Se llama Sabrina García y tiene una madre que fabrica dulces y compra harina, levadura y azúcar “por la izquierda”
Este lunes vi en las redes sociales a una joven identificada como Sabrina García Sánchez pidiéndole a Fidel (Castro) que le hablara y ¡cual no sería mi sorpresa! al ver su foto y reconocerla como una “vieja cliente” de una peluquera amiga mía que vive en Buena Vista, en el mismo barrio donde vivió mi ex esposa – que en Gloria esté – antes de yo conocerla y traerla a vivir conmigo a los Estados Unidos.
¿Quién es Sabrina García Sánchez? ¡Una tonta de Capirote!
Cualquiera que ve ese tuit pensaría que es una revolucionaria intachable. Una comunista de pura cepa. ¡Pues no! No lo era. Bastante que hablaba de irse a vivir para afuera.
Al menos, como yo la recuerdo, Sabrina era una intrascendente. De esas personas sosas; que no dan ni frío ni calor. Con un cerebro tan hueco y vacío, que no les fue difícil a los profesores de la Escuela del Partido “Ñico López” llenárselo de bazofias comunistas.
Una mujer que ni fu ni fa; una que cuando salió de esa escuelita del PCC lo único que le faltaba era cagar un Ché Guevara.
Pero bueno, como yo no la conocí tanto y no me gusta ser injusto, le escribí por Whatsapp a mi vieja amiga peluquera para pedirle más información sobre Sabrina García Sánchez. Su respuesta, antes de mandarme un audio de diez minutos con la vida del pi al pa de esta muchacha – he decidido por respeto omitir algunos detalles de su vida privada – fue esta:
“¡Por tu vida! ¡Pero y eso qué cosa es!”
Y comenzó su historia.
“Mira, si te cuento esto, es porque te tengo aprecio Sergio, y no quiero que hables mal de esa muchacha. Yo tampoco quiero hablar mal de ella, pero la verdad es que ella es un poco lenta en el entendimiento. Es de esas personas que tropieza dos veces no, ¡cientos de veces! con la misma piedra.
“A mí me da pena decirlo, porque se ha vuelto hasta chivata. Y ella no era así. ¡Le lavaron el cerebro en la escuela esa! Es una vocera estúpida del Partido Comunista.
“Basta leerla. Estaba en un Politécnico. Tiene una cantidad de faltas de ortografía que no sé como la pueden tomar en serio. Y se hace “la profunda” con Sabina. ¡Por tu vida, esa muchacha no puede entender las letras de Sabina!
“Te digo más. Yo hubiera creído que ella está aquí en Cuba porque no ha podido irse para los Estados Unidos. Yo no sé si tú sabes que su abuela vive en los Estados Unidos. Esa mujer es la que le manda los dólares. La ropa. El maquillaje.
“Y ahora me enteré, de buena tinta, que esa muchacha le ha dicho a la abuela que no; que ella quiere estar en Cuba. Pero eso debe ser porque ella tiene miedo que la estén escuchando porque, si tiene tanto comunismo en las venas, ¿por qué le sigue aceptando a la abuela las cosas y el dinero que le manda?
“A lo mejor es por lo que te decía, y no es mentira. Esa muchacha no tenía cabeza ni para estar en un politécnico. Allí ella era de las más brutas. Y allí mismo yo creo que fue donde la captaron para toda la comunistancia esa.
“La madre, que tú no la conoces, tampoco quiere irse dice. Igualita a ella. No lleva nada en la mollera.


“Lo más lindo no es que acepten dinero y prebendas de la abuela que está en los Estados Unidos, porque al final familia es familia y si la vieja lo manda…. ¿qué van a hacer? ¿rechazarlo? No creo. Pero lo cómico es que su madre es ¡dulcera por la izquierda! Roba y compra harina robada. Levadura robada. Azúcar robada. Es un delito esa casa desde una puerta a la otra.
“Si ella es tan comunista, ¿por qué le permite eso a su mamá? O, ¿por qué su mamá lo hace?
“Y mira, todo eso que ella hace en las redes, la gente ya la tiene marcada. Se enteraron de su número de teléfono y la empezaron a acosar y decirle cosas y ella no pudo soportarlo. Cambió de número. Paró de comunistear un tiempo, pero ya volvió a lo mismo.
“Yo creo que ella lo que quiere es que le den un viaje. Y te juro, que no te digo más cosas porque no tengo la certeza, pero te voy a ilustrar el cambio que dio. Esa niña hasta hace unos meses lo q le gustaba eran los selfies y escuchar a Katy Perry. Y mira ahora como está: Pidiéndole a Fidel que le hable. Que lo necesita. Ella lo que está es muy confundida la pobre. Fundida.
“O está fingiendo. Como quiera que sea, ella y la madre son dos desvergonzadas, Un par de doblemoral“.