La organización católica Cáritas Cuba, mantiene una red constante de ayuda a los damnificados del huracán Irma, quienes se encuentran en condiciones precarias tras el paso del fenómeno por la Isla comunista.
La organización realizó un reconocimiento de las afectaciones en cada territorio, para trazar su plan de necesidades y de intervención, y los detalles de este fueron publicados este miércoles en un informe.
Su oficina en Camagüey, encomendó una comitiva para que se trasladara hasta Esmeralda, una de las zonas más afectadas por Irma. El domingo 10 y lunes 11, el obispo Wilfredo Pino llegó tanto a esa localidad como a Nuevitas, el otro municipio que sufrió daños, aunque en menor cuantía comparado con Esmeralda.
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De acuerdo con el reporte, la oficina diocesana en Camagüey realizó compras antes y después del paso del huracán, fundamentalmente de cárnicos y pescados enlatados, galletas, leche en polvo, arroz, espaguetis, así como de artículos de higiene como detergente y jabón. Todos estos productos se distribuían a partir de la visita a Esmeralda, “en los hogares en los que se detectó una situación más apremiante”.
La organización católica confirmó que se reportaban afectaciones en los templos del poblado de Jiquí y del central Jaronó (Brasil). Toda esta zona, al norte de la provincia camagüeyana, presentaba daños severos en cubiertas de viviendas, así como derrumbes totales y parciales (en los poblados de Jiquí, Brasil, Palma City y la cabecera de Esmeralda).
Redacción Cubanos por el Mundo / Con información de Palabra Nueva