Desde la reanudación de las relaciones diplomáticas entre Estados Unidos y Cuba, el año pasado, la felicidad invadió a miles de cubanos, que alimentaron la esperanza de viajar al vecino país y reencontrarse con familiares y oportunidades de trabajo.
Esas ilusiones han sido truncadas debido a la suspensión del visado para EEUU, sin fecha de reanudación.
«Todas las operaciones están canceladas hasta nuevo aviso. Esto puede solucionarse en una semana o pueden pasar años, no sabemos», le informó una empleada vía telefónica a María Encarnación, una cubana que tenía prevista una cita para tramitar su visa con destino a EEUU, según declaró a 14 y medio.
Decenas de cubanos han llegado desesperados a la sede diplomática estadounidense en busca de alguna respuesta positiva que les devuelva la tranquilidad. A las afueras de la embajada, la gente comparte información, hace llamadas, luce alterada.
La incertidumbre ante la posible ruptura de las relaciones entre ambos países también les preocupa. Según datos oficiales, 14.291 cubanos fueron beneficiados con sus permisos de viaje a Norteamérica durante el año 2016.
Crisis diplomática
El pasado viernes, Estados Unidos anunció que reducirá su presencia diplomática en La Habana en más de la mitad y advirtió a sus ciudadanos que no visiten Cuba por los “ataques” que han afectado al menos a 21 miembros de su personal, una decisión que el gobierno de la isla consideró “precipitada”.
Autoridades de Estados Unidos dijeron que 21 diplomáticos radicados en la isla y sus familiares se vieron afectados por problemas de salud de origen desconocido, aquejados por síntomas como pérdida de la audición, mareos, problemas de equilibrio, quejas visuales, dolor de cabeza, fatiga, problemas cognitivos y dificultades para conciliar el sueño.
Redactado por Cubanos Por El Mundo