La reconocida cantante cubana Camila Cabello, mediante sus redes sociales, realizó una reflexión ante las críticas que ha recibido sobre su cuerpo en los últimos meses, así mismo defendió la belleza natural y los cuerpos reales.
La también actriz confesó que, cada vez que ha ido a las playas de Miami, se ha sentido “fotografiada a escondidas en bikini” asegurando sentirse “super vulnerable y desprevenida”.
“He usado bikinis que eran demasiado pequeños. No me importó cómo me veía, luego veía fotos en Internet y comentarios y me sentía tan molesta”, escribió la cantante.
Camila Cabello recordó en su escrito cuánto la ha impactado en su autoestima los pensamientos de la cultura impuesta socialmente, la misma que se ha acostumbrado a idealizar “de como se ve el cuerpo de una mujer ‘sana’ que no es real para muchas mujeres”.
“Photoshop, alimentación restrictiva, exceso de ejercicio y elección de ángulos hacen que nuestros cuerpos se vean diferentes de cómo son en el momento y en su forma natural, cuando respiramos profundamente, cuando comemos, cuando permitimos que las olas se peleen nosotros alrededor”, dijo la artista cubana.
Camila Cabello: «Los mensajes que recibo suenan fuerte en mi propia cabeza»
Camila Cabello admitió que, no es inmune a las presiones sociales alegando que, se compró un bikini nuevo para ir a la playa, a la cual se dirigió sin comer pesado porque sabía que al momento de su llegada le realizarían una “sesión de fotos completa”, confesando además que, se vio a sí misma conteniendo la respiración para no dejar salir la barriga porque sabía “que los paparazzi estaban allí”.
“No podía dejarlo ir y relajarme y hacer lo que debemos hacer, salir a la naturaleza. Traté de fingir que no estaban allí, pero no pude y contuve la respiración desde mi tumbona hasta el océano”, precisó.
En su post, Camila Cabello quiso hacer una reflexión propia sobre hasta dónde las mujeres pueden llegar por los estereotipos establecidos por una cultura impuesta socialmente.
“Todavía no estoy en el punto en mi viaje en el que me importa un carajo. Intelectualmente, sé que mi apariencia no determina qué tan saludable, feliz o sexy soy. Emocionalmente, los mensajes que recibo de nuestro mundo suenan fuerte en mi propia cabeza”, reconoció la artista.
Redacción de Cubanos por el Mundo.




