El joven cubano, Hugo Alberto Formes Romero, deberá purgar una condena de ocho años y medio en una colonia penal de máxima seguridad en Rusia, luego de que un tribunal comprobara su participación directa en un esquema de distribución de sustancias ilícitas, poco después de su ingreso al territorio.
La información trascendió a través de un comunicado oficial emitido por la Fiscalía de la región de Volgogrado, donde se ratificó el fallo dictado por las autoridades judiciales del Distrito Traktorozavodsky, encargadas de procesar el caso penal.
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Este chico de apenas 20 años de edad recibió la sentencia por el delito de tentativa de venta de estupefacientes en cantidades significativas, al ser sorprendido con un alijo de mefedrona que pretendía ubicar en un punto ciego, siguiendo órdenes de una banda criminal.
Las pesquisas determinaron que el sentenciado utilizó redes de telecomunicaciones e Internet para coordinar la logística con sus superiores (y posibles cliente) y establecer un escondite en la calle Zholudeva.
Todo el proceso judicial derivó de su captura por agentes policiales el pasado 23 de septiembre, cuando presentaba evidentes signos de alteración física, y se negó rotundamente a realizarse los exámenes toxicológicos pertinentes, pese a tener solamente cuatro días de estancia legal con visado de turismo.
Aunque el joven cubano alegó cansancio extremo e inocencia durante las audiencias preliminares para justificar su comportamiento errático ante los oficiales, el magistrado desestimó los argumentos y ordenó el decomiso del teléfono móvil, usado como herramienta para la comisión del ilícito.
Un portavoz del ente acusador explicó al medio local V1.RU que existe un patrón preocupante, donde “los delincuentes vuelan intencionalmente a Volgogrado para llevar a cabo actividades de narcotráfico”, motivados por ofertas laborales halladas en aplicaciones de mensajería.
La resolución judicial incluye una orden administrativa de expulsión del país por consumo de narcóticos sin receta, y todavía no posee carácter firme, por lo que la defensa legal del imputado mantiene la opción de presentar una apelación ante instancias superiores.
Redacción de Cubanos por el Mundo