El pasado 16 de mayo de 2026 asistimos, probablemente, a una clara manipulación del lenguaje en el caso Alex Saab, quien fue entregado a las autoridades estadounidenses.
En lugar de reconocer una extradición, el oficialismo venezolano con la presidente interina Delcy Rodríguez a la cabeza, ha insistido en calificar el proceso como “deportación”.
Esta elección, según expertos, busca minimizar el impacto interno y sostener su narrativa (todavía) antiimperialista.
El empresario colombiano, señalado por Washington como figura clave en la estructura financiera del narco gobierno del dictador Nicolás Maduro, regresó a Venezuela en diciembre de 2023 tras un acuerdo con la administración Biden.
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Ahora, su nueva salida del país genera interpretaciones políticas que van más allá del mero procedimiento judicial.
La extradición y la prohibición constitucional, el lenguaje en el caso Alex Saab
Para el magistrado venezolano en el exilio Miguel Ángel Martín, la decisión de evitar el término “extradición” no es casual.
“La razón principal es que la Constitución venezolana prohíbe la extradición de ciudadanos venezolanos”, explicó Martín en declaraciones a Diario Las Américas.
Durante años, el régimen presentó a Saab como nacionalizado venezolano, diplomático y funcionario del Estado.
Esa narrativa fue utilizada tanto en su detención en Cabo Verde como en su posterior traslado a Estados Unidos, donde permaneció detenido hasta 2023, cuando fue intercambiado por diez estadounidenses retenidos en Venezuela.
Admitir ahora una extradición representaría, según el magistrado, una contradicción demasiado evidente.
La periodista Maibort Petit colgó un tuit donde muestra que el pasaporte diplomático de Álex Saab es récord público desde 2021, cuando el régimen defendió a Saab como “diplomático venezolano” y mostró su pasaporte oficial como prueba de inmunidad.
“Hoy Delcy Rodríguez autoriza su deportación a EE.UU. Si Saab era realmente venezolano y enviado especial, el Art. 69 de la Constitución prohíbe su extradición.
La pregunta es inevitable: ¿le quitaron la nacionalidad en secreto o el chavismo acaba de destruir su propia narrativa?”
El pasaporte diplomático de Álex Saab es récord publico desde 2021, cuando el régimen defendió a Saab como “diplomático venezolano” y mostró su pasaporte oficial como prueba de inmunidad. Hoy Delcy Rodríguez autoriza su deportación a EE.UU. Si Saab era realmente venezolano y… pic.twitter.com/3qbcZdJ4Y4
— Maibort Petit (@maibortpetit) May 17, 2026
Extradición de Alex Saab: costo interno y narrativa oficial
El uso del término “deportación” para el lenguaje en el caso Alex Saab responde también a una estrategia política más profunda.
“El régimen sostuvo durante años que Saab había sido nacionalizado venezolano y además lo presentó como diplomático y funcionario del Estado. Por eso, hablar de ‘deportación’ le permite evitar reconocer formalmente que entregó a uno de los hombres más cercanos al aparato financiero del chavismo a la justicia estadounidense”, afirmó Martín.
De esta manera, el oficialismo intenta reducir el costo político interno y proteger su histórica narrativa de confrontación con Washington.
“Es una fórmula política y jurídica para reducir el costo interno y proteger la narrativa oficial”, señaló el magistrado.
Sin embargo, en el plano internacional el mensaje resulta más difícil de ocultar. La entrega de Saab ocurre en un contexto en el que el gobierno venezolano busca alivio de sanciones y menor presión externa, lo que sugiere posibles negociaciones entre Caracas y Washington.
Caso Alex Saab: cooperación o subordinación
Miguel Ángel Martín considera que, más allá del lenguaje jurídico, el hecho político es innegable.
“Demuestra un nivel de cooperación -o incluso de subordinación política- con EEUU que habría sido impensable hace pocos años”, sostuvo.
Durante años, Nicolás Maduro defendió públicamente a Saab, calificándolo como “diplomático venezolano” y exigiendo su liberación cuando fue detenido en África.
El cambio de posición actual genera interrogantes sobre las prioridades actuales del régimen y el verdadero alcance de sus relaciones con Estados Unidos.

Aunque jurídicamente el chavismo intente marcar distancia, el magistrado Martín concluye que el efecto práctico es similar.
“En términos prácticos, aunque jurídicamente lo llamen ‘deportación’, políticamente el efecto es similar al de una entrega negociada”.
El caso Alex Saab continúa revelando las tensiones internas y las contradicciones del oficialismo venezolano, en un momento clave para la política regional.
Desde la cuenta Abogados Venezuela se detalla un poco más sobre el lenguaje en el caso Alex Saab y se menciona que no fue EXTRADITADO, sino DEPORTADO.
“La extradición requiere de un juicio y una sentencia de extradición, mientras que la deportación se hace a ciudadanos EXTRANJEROS. DELCY consideró que la nacionalización de ALEX como venezolano es NULA y lo DEPORTÓ como COLOMBIANO”.
Alguien respondió en la red social Twitter, ahora X, un mensaje que le queda a la medida al dictador Raúl Castro y que poco importa si hubo o no hubo sutilezas o manipulación del lenguaje en el caso Alex Saab:
“Ni fue extraditado ni fue deportado. Las cosas por su verdadero nombre: Fue ENTREGADO. Cuando veas las bardas de tu vecino arder, pon las tuyas en remojo.”
Ni fue extraditado ni fue deportado. Las cosas por su verdadero nombre: Fue ENTREGADO.
— Carlos Perez Delgado (@Carlique63) May 17, 2026
Cuando veas las bardas de tu vecino arder, pon laz tuyas en remojo.
¿Quién será el próximo deportado-extraditado-entregado? ¿Diosdado, Díaz-Canel o la propia Delcy Eloína?