La congresista republicana María Elvira Salazar afirmó el jueves 15 de octubre de 2026 en Miami que el presidente Donald Trump respaldará, antes del fin de su mandato en enero de 2029, una reforma migratoria que permitiría a determinados inmigrantes indocumentados —incluidos cubanos— permanecer legalmente en Estados Unidos. Como fórmula, la legisladora defendió su Ley Dignidad. Las declaraciones, recogidas por la agencia EFE y publicadas por N+ Univision, se produjeron tras un evento de Miami’s Community News en Casa Cuba.
«Es fácil, el presidente lo entiende, pero yo sé que esto se está hablando y que los próximos 2 años, antes de que el presidente se vaya de la Casa Blanca, va haber una reforma migratoria que va a haber resuelto un problema de 40 años. Si alguien lo puede hacer es Trump, ustedes lo conocen», dijo Salazar, según EFE. Se trata de una expectativa expresada por la legisladora en un acto público, no de un compromiso oficial de la Casa Blanca ni del Congreso.
Qué propone la Ley Dignidad
La iniciativa que Salazar impulsa es la Ley Dignidad (H.R. 4393), un proyecto bipartidista que presentó el 15 de julio de 2025 junto con la demócrata Verónica Escobar y que figura en el Congreso como DIGNIDAD (Dignity) Act of 2025. Según la oficina de la congresista, en enero de 2026 el texto sumaba 35 copatrocinadores de ambos partidos.
El proyecto está dirigido a inmigrantes indocumentados presentes en Estados Unidos desde antes del 31 de diciembre de 2020, con historial penal limpio y que superen una verificación de antecedentes. El texto presentado en la Cámara no limita la elegibilidad a sectores económicos concretos, aunque exige acreditar un historial de trabajo o estudio. El proyecto no ha sido votado ni aprobado en ninguna cámara del Congreso. Dos días después de su presentación, el 17 de julio de 2025, la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, afirmó que el presidente «no apoyará la amnistía para extranjeros ilegales de ninguna manera», aunque reconoció que aún no habían leído el texto.
Cómo funcionaría el programa
Según los detalles de la oficina de la congresista recogidos por Univision, el programa tendría una duración de siete años e incluiría autorización laboral y protección frente a la deportación. Los participantes deberían pagar 7.000 dólares en concepto de restitución durante ese período, superar una verificación de antecedentes, cumplir la ley y saldar impuestos atrasados. Al concluir el programa, podrían solicitar un estatus de «dignidad» renovable.
La propuesta excluye expresamente el acceso a beneficios públicos y no abre una vía directa a la ciudadanía ni a la residencia permanente. Según el resumen de la oficina de Salazar, las cuotas pagadas por los inmigrantes financiarían un fondo de 70.000 millones de dólares, el American Workforce Fund, destinado a programas de aprendizaje, recapacitación y educación de trabajadores estadounidenses. «Hay una legislación, que es la Ley Dignidad, que es la que yo estoy presentando, que es salomónica, no les da ciudadanía, pero a la misma vez permite que se queden con una visa ‘Dignidad’», describió la congresista.
El argumento económico de Salazar
Para justificar la propuesta ante un presidente que ha endurecido la política migratoria, Salazar apeló a la economía. «El presidente es un hombre inteligente y sabe que la economía, en el 20 por ciento del producto interno bruto de este país, depende de cinco industrias que dependen de esa mano de obra intensa y que muchos de ellos no tienen papeles», afirmó, según Univision. La cifra del 20 % del PIB es una declaración de la congresista; el reportaje no cita una fuente estadística independiente que la respalde.
Un giro tras semanas de tensión con Trump
Las declaraciones del 15 de octubre representan un cambio de tono respecto a septiembre de 2026, cuando Salazar publicó un anuncio dirigido a Trump en el que advirtió que sus políticas migratorias «han ido demasiado lejos» y que «los mismos hispanos que lo llevaron a la Casa Blanca en 2024 hoy se sienten traicionados». Trump respondió que la congresista se había vuelto «un poco suave» con la frontera, aunque no le retiró su respaldo. Días después, Salazar sostuvo que habló con el presidente y que este se mostró receptivo a sus argumentos; sin embargo, el 26 de septiembre Trump compartió en Truth Social una serie de mensajes críticos con la congresista, según CNN.
El contexto es también electoral. Salazar busca la reelección el 3 de noviembre de 2026 en el Distrito 27 de Florida frente al demócrata Eliott Rodríguez, expresentador de noticias de CBS Miami e hijo de inmigrantes cubanos, quien le reprocha mirar hacia otro lado ante las políticas migratorias de Trump, según WLRN. A comienzos de octubre, el zar de la frontera, Tom Homan, afirmó en el sur de Florida que las deportaciones aumentarán en 2027, tras lo que describió como casi 200.000 arrestos migratorios en el interior del país en los últimos cuatro meses.
La promesa sobre Cuba
Ante una audiencia del Distrito 27, donde se concentra un alto número de votantes de origen cubano, Salazar añadió que antes de que Trump abandone la Casa Blanca «los Castro no estarán en Cuba». La congresista no ofreció detalles del mecanismo ni del plazo concreto por el que llegaría ese resultado.
El proyecto sigue su trámite legislativo en el Congreso sin fecha de votación confirmada. El respaldo de Trump que Salazar anuncia es, por ahora, una expectativa de la congresista: no consta una declaración oficial de la Casa Blanca que lo confirme.




