Justina Montes de Oca, una residente del Hogar de Ancianos Clodomira Acosta en San Luis, Santiago de Cuba, celebró recientemente su 101 cumpleaños, nada más y nada menos, destacando su vibrante historia de vida.
Según reportes en redes sociales, su longevidad se atribuye a su filosofía de vivir con alegría y amor, que comparte apasionadamente con quienes la rodean.
Fue el perfil de la Dirección Provincial de Salud de Santiago de Cuba, el que se hizo eco de esta historia el martes en su perfil de Facebook, resaltando el impacto positivo de Justina en la comunidad.

A pesar de su avanzada edad, la mujer continúa participando activamente en diversas actividades que involucren serios movimientos con su cuerpo.
Por ejemplo, a sus 101 años, sigue bailando, cantando y recitando poemas con una energía inagotable, lo que ha dejado una huella profunda entre sus cuidadores y compañeros.
“No me gusta estar amargada. ¿Para qué? La vida es puro amor y debe ser aprovechada”, fueron sus palabras, que reflejan sus ganas de seguir compartiendo con sus seres queridos.
Hace apenas unos meses, la comunidad de Santiago de Cuba despidió a Lucía Chacón Hechavarría, quien a los 112 años y 222 días dejó de ser la persona viviente más longeva de la mayor de las Antillas.
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Nacida el 13 de diciembre de 1911 en la localidad de El Grillo, situada en el entorno de Sabanilla y Los Lazos, dentro de la antigua zona de Mayarí Arriba, hoy conocida como Segundo Frente, Lucía fue testigo de más de un siglo de historia cubana.
Lamentablemente, la mitad de ese siglo fue de hambre y miseria para el pueblo cubano, una realidad que, hasta el sol de hoy, muchos ancianos atraviesan.
Redacción de Cubanos por el Mundo